PASCUA


La pascua es celebrada por las comunidades judías, mientras la semana santa reúne al pueblo cristiano. Ambas celebraciones se hallan vinculadas por el trasfondo común del relato del Éxodo. No cabe duda que los evangelios dan una gran importancia al hecho de que haya sido durante la pascua la muerte de Jesucristo. Tanto el uno como el otro relato apuntan a la visión de un Dios liberador, un Dios que no apuesta por los opresores pero se une a los oprimidos. En el caso del Éxodo, aquellos oprimidos por Egipto, en el caso de Jesús aquellos oprimidos por el poder político y religioso de su tiempo. Son precisamente estos poderes los que dan muerte al Mesías.

Hoy en día, tristemente debemos reconocer que Israel ha dejado de ser el oprimido para volverse el opresor. De todos modos, el relato del Éxodo debe ser leído por nosotros, no como un relato nacionalista, sino como un canto de liberación que brota de la relación de un pueblo con Dios.

Así como guardó a los hebreos y los guió hacia la libertad, podemos hallar a Dios guiando a diferentes pueblos que no hallan sino una opción en medio de su angustia: clamar al cielo.

El escritor húngaro-judío Eliezer Wiesel describe en uno de sus relatos autobiográficos, “La noche”, relacionado con los campo de concentración Nazi, esa presencia única de Dios en medio de los oprimidos de la tierra

La SS colgó a dos hombres judíos y a un joven delante de todos los internados en el campo. Los hombres murieron rápidamente, la agonía del joven duró media hora. ‘¿Dónde está Dios? ¿Dónde está Dios?’ preguntó uno detrás de mí. Cuando después de largo tiempo el joven seguía sufriendo, colgado del lazo, oí otra vez al hombre decir: ‘¿Dónde está Dios ahora?’ Y en mí mismo escuché la respuesta: Aquí… Está allí colgado del patíbulo”

Muchos pensadores actuales han visto en este relato y en la masacre Nazi en general, un llamado de atención a nuestras muy elaboradas teologías: Hablamos de la omnipotencia de Dios, de la omniciencia de Dios, pero qué de su misericordia, qué de su amor. No se ha escuchado decir que Dios sea omnimisericordioso u omniamoroso. Como si lo único realmente importante de Él fuese su poder y sabiduría. Todo el Antiguo Testamento y aún el Nuevo nos hablan, más que de un Dios omnipotente -término más bien griego que hebreo- de un Dios misericordioso.

La Pascua es una muestra de esa misericordia divina. La Cruz es otra muestra de ese Dios de misericordia. Y qué es la cruz sino el ejemplo más crudo de la maldad humana. “La cruz, dice Dorothee Söelle se halla en la muchachita que vive durante años en el silencio de la abnegación. La cruz significa la violencia despiadada que unas personas ejercen sobre otras, los fuertes sobre los débiles, los ricos sobre los pobres, los listos sobre los desmañados, los hombres sobre las mujeres, las mujeres sobre los hijos, las enfermeras sobre los enfermos, los poderosos sobre los impotentes”.

Qué es pascua y qué es semana santa sino un clamor humano/divino contra la opresión… Un llamado a Dios y al hombre a parar con tanto sufrimiento en nuestra tierra.

Va, pensiero, sull’ali dorate,

va, ti posa sui clivi, sui colli,

ore olezzano tepide e molli

l’aure dolci del suolo natal!

o t’inspiri il Signore un concento

che ne infonda al patire virtù!

¡Vuela pensamiento! con alas doradas

Pósate en las praderas y en las cimas

Donde exhala su suave fragancia

El aire dulce de la tierra natal

Oh! te inspire el Señor una melodía

que nos ayude a soportar este nuestro sufrimiento…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s