Adios a la Catedral de Cristal

La megaiglesia “Catedral de Cristal” se ve obligada a vender su edificio de más de 10000 paneles de vidrio para salvarse de sus más de 500 acreedores. El Christian Post dice que como solución a la grave crísis económica que atraviesa dicha iglesia, “declaró en venta las instalaciones de la Iglesia a un grupo de Inversión Inmobiliaria para poder librar las deudas que superan los 36 millones de dólares”.

El monto en el cual se pondrá en venta la Catedral y los 160 kilómetros cuadrados del campus se eleva a 46 millones de dólares.

La iglesia californiana fue fundada por Robert H. Schuller un conocido tele-evangelista. Centrado, según decía, en los aspectos positivos de la fe, evitaba hablar del pecado. Se lo conoce también como uno de los primeros propulsores del pensamientos positivo con frase como “If you can dream it, you can do it!” (Si lo puedes soñar, lo puedes hacer). De igual manera eran populares frases como “los logros de hoy son tus imposibilidades de ayer”, “nunca se sufre de un problema de dinero, sino de un problema de ideas” o “ganar empieza con empezar”, etc.

Retirado de la labor pastoral en julio del año pasado, permaneció como presidente del directorio de la Iglesia. La labor del pastorado de la Iglesia quedó a cargo de su hija Sheila Schuller Coleman. A los pocos meses de esta transición, empieza a volverse insostenible el problema de la deuda de la iglesia.

Lo colosal de la infraestructura de esta iglesia se puede mirar a través de un documental que sacó History Channel “Construyendo en Nombre de Dios” en su segundo capítulo que lo pueden mirar aquí: http://www.dondocumentales.com/2010/12/construyendo-en-nombre-de-dios-2-parte.html

Reflexión:

Como esta muchas iglesias han empezado a ser levantadas sobre la base de una fe que no podemos considerar bíblica. Se trata de un tipo de pensamiento positivo que fuerza a muchos pastores o exigir más y más dinero a los creyentes y convicciones poco cristianas que impulsan a los pastores y a sus iglesias a endeudarse más allá de sus posibilidades “por fe”.

Triste es ver la cantidad de dinero que se vuelca a edificios como este, que como en el pasado, sólo terminan siendo monumentos a sus creadores más que a Dios. En los tiempos de la reforma la crisis detonante fue el dinero que cada vez con más avidez se pedía para finalizar la capilla Sixtina. Ahora, los evangélicos que son fruto de aquella protesta empiezan a proyectar edificios más grandiosos e imponentes que los que en el edad media hizo la Iglesia Católica de Roma.

Creo que estamos olvidando que el cristianismo nació en un pesebre.

Es innegable que hay una cierta infraestructura básica que es necesaria cuando un grupo de creyentes salta de una célula de hogar a un templo, sin embargo, pasar de la infraestructura básica (estructura sólida, espacios de parqueo, insonorización de ser necesario, etc. cosas de las que hemos hablado en otra entrada) a megatemplos, que buscan exaltar al hombre más que a Dios es muy peligroso.

Ojalá y esta crisis de la Catedral de Cristal sirva de lección a todos aquellos que anhelan construir grandes monumentos a su personalidad y olvidan, como la iglesia de Éfeso, su primer amor.

Referencias:

Protestante Digital: http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/12877/Venden-la-catedral-de-cristal-para-huir-de-la

Christian Post (Inglés): http://www.christianpost.com/news/crystal-cathedral-sells-property-for-46m-in-bankruptcy-exit-plan-50609/

Chritian Post (Español):  http://spanish.christianpost.com/articulo/20110531/ponen-en-venta-catedral-de-cristal-para-solucionar-banca-rota/

La fe en busca de felicidad

Es muy habitual escuchar decir en algunas congregaciones: ¡Cuántos esta alegres de estar aquí! Lo cual suele ser seguido por la respuesta estremecedora de los asistentes que exclama: ¡Amén! Se da por sentado, entonces que quienes están allí son felices y quienes no están allí no lo son. Se llega incluso a suponer que en las iglesias donde no se hace dicha pregunta o no se recibe la antes mencionada respuesta, se trata de una “iglesia muerta”

¿Ser cristianos, significa ser felices? o quizás con un poco más de precisión: cuando asistimos a un culto eufórico ¿nos sentiremos más dichosos que cuando no? Un sociólogo de la Universidad de Edimburgo decidió no quedarse en meras suposiciones o con respuestas fáciles e hizo un estudio acerca de la relación entre religión y felicidad.

Jan Eichhorn, la persona que dirigía la investigación, concluyó luego de los análisis que  las personas religiosas pueden tener un mayor grado de felicidad que las personas no religiosas “pero sólo en aquellos casos en los que el grado de religiosidad individual se ajusta al grado de religiosidad de la sociedad“. Esto significa que en aquellas sociedades en las que el grado de religiosidad es bajo, un alto grado de religiosidad personal no necesariamente generará un igual grado de felicidad. El investigador relaciona este hecho con la necesidad humana aceptación y con el deseo de sentirse identificados con grupos que comparten su misma cosmovisión.

De hecho,  los estudios de Jan Eichhorn constan que “la religiosidad personal parece estar asociada con mayores niveles de satisfacción con la vida sólo en las sociedades donde la religiosidad es también mayor en promedio”. De esto se concluye que la felicidad se deriva no tanto de la fuerza intrínseca de la religión tanto como de los mecanismos de conformidad social.

Estas conclusiones, dice la revista “Protestante Digital”, no hacen referencia a nuestra relación personal con Dios, lo cual es cierto. Con todo es un hecho que la sociología no podría inmiscuirse en estos asuntos, en función de los límites de las ciencias. Tal vez un estudio psicológico nos podría dar una visión más exacta del grado de satisfacción con la vida desde una perspectiva más personal.

De todos modos, el informe de la investigación sociológica nos deja algunos elementos para trabajar.

  1. La creación de espacios que faciliten el crecimiento personal integral es importante. Una persona puede no sentirse a gusto en un determinado espacio religioso. Esto no implica rechazo de Dios. Es muy probable que en algunos casos una persona o una familia deban buscar un grupo con el cual puedan compartir sus intereses y en el cual se sientan integrados. Esto, posiblemente implique el traslado a otra iglesia. O si no, tal vez, integrarse a un grupo pequeño. Es muy posible que en esto jueguen un papel importante los grupos de hogar. De todos modos, estos no deben ser simplemente espacios dedicados a atraer nuevos creyentes, sino lugares que permitan a los participantes interactuar, compartir e integrarse de mejor manera. En algunos grupos de hogar he podido constatar el estrés al que se ven sometidos sus integrantes debido a la presión externa que ejercen los líderes en el afán de hacer crecer la célula.  Sin dejar de lado la evangelización, es necesario promover la interacción y el crecimiento personal.
  2. La satisfacción personal a veces es un talón de Aquiles en las iglesias. Entre los movimientos más conservadores se suele enfatizar que no se va a la iglesia a sentirse bien sino a alabar a Dios. Hasta cierto punto, esto es real, pero también lo es que entre los elementos que más promueven el crecimiento integral de los creyentes se encuentran tanto los cultos inspiradores, es decir, que animan a la gente y la hacen salir motivada así como las relaciones significativas dentro de la iglesia. Christian Schwarz analizó y constató este hecho luego de estudiar miles de iglesias alrededor del mundo. No podemos seguir dejando de lado estos elementos porque, o tendremos continuamente gente saliendo de las iglesias o tendremos gente insatisfecha personalmente y malhumorada de manera general.
  3. La relación con Dios es muy importante, pero la relación con los demás también lo es. Es necesario dejar de dicotomizar las prioridades de la iglesia. Suponer que orar es más espiritual que compartir con un grupo de amigos es polarizar la cuestión. Tanto lo uno como lo otro es relevante. Tanto lo uno como lo otro nos ayuda a crecer. Así como se crean espacios para la oración, generemos espacios para la interacción.
  4. Queda pendiente un estudio que analice el grado de satisfacción personal, no tanto en función de la interacción social cuanto en función de la espiritualidad en sí misma. Hace falta trabajar con este tipo de preguntas sin temor a las respuestas. Hace falta cuestionarnos sobre ciertas prácticas que consideramos sagradas pero que ni lo son ni son edificantes para los creyentes. Es necesario promover los estudios teológicos serios en nuestra América Latina.

Referencias:

Oxford Journals: http://esr.oxfordjournals.org/content/early/2011/04/20/esr.jcr027

Ephifenom: The science of religion and non-belief: http://epiphenom.fieldofscience.com/2011/05/religion-only-makes-for-happy-people-if.html

Tendencias 21: http://www.tendencias21.net/La-religion-genera-felicidad-gracias-a-ciertos-factores-sociales_a6549.html

Protestante Digital: http://www.protestantedigital.com/ES/Sociedad/articulo/12846/Las-personas-ue-practican-una-religion-tienden-a

Primero mis dientes y después mis parientes: nuestra pasada manera de vivir

También ustedes estaban muertos por sus pecados y trasgresiones.
Seguían la conducta de este mundo y los dictados del jefe que manda en el aire, el espíritu que actúa en los rebeldes…
Lo mismo que ellos, también nosotros seguíamos los impulsos de los bajos deseos, obedecíamos los caprichos y pensamientos de nuestras malas inclinaciones, y naturalmente, estábamos destinados al castigo como los demás.

No estaba tan desubicado Sófocles cuando dijo: Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo.

Nuestra sociedad no varía mucho de las sociedades más antiguas. Una de aquellas cosas que parece ser igual hoy como ayer es el egoismo que parece caracterizarnos a los seres humanos. Un refrán popular dice: primero mis dientes y después mis parientes. Quizás no podamos cuestionar el hecho de que se debe velar por la seguirad personal, por el bienestar de la familia más próxima, pero centrar toda nuestra atención sólo en nosotros es lo que paulatinamente va corrompiendo los hilos que mantienen unida a la sociedad.

Pablo en el verso arriba mencionado nos recuerda que así vivíamos también nosotros. Aquí lo importante es que esta descripción sea en pasado. Si en nuestra vida, esta descripción todavía tiene que ver con el presente, es que todavía no hemos conocido verdaderamente a Dios.

Este día domingo hablaremos más en detalle sobre estos versos del libro de Pablo a los Efesios.

El consumismo

La democracia nos plantea -al menos en teoría- la posibilidad de tomar decisiones como sociedad respecto del futuro que queremos para nosotros. Rousseau, al plantearse la posibilidad de dicho sistema de gobierno, también presentó la necesidad de educar adecuadamente a la sociedad. De este modo, las decisiones que tomase cada individuo serían en base a un escrupuloso análisis de las opciones presentadas.

Qué pasa cuando no hay dicha educación. La sociedad empieza a decidir en base a sus emotividades y no en base a un análisis. “Me siento bien con…” “me agrada…” “es simpático…” “me cae mal…” etc.

Cuando esto sucede, es fácil aprovechar las circunstancias para atraer la decisión del ciudadano en base a dichas emotividades por medio de la publicidad. La lógica o la verdad son sepultadas bajo el peso de la simpatía o la empatía con el cliente. Tanto en las decisiones políticas como en la vida diaria, nos volvemos todos clientes a ser conquistados a partir de gustos que deben ser consentidos.

La democracia es, en ese momento, una democracia del consumo. Empezamos a dejar de lado la posibilidad de decidir sobre las cuestiones fundamentales de la sociedad y empezamos decidir solamente en cuestiones referentes al consumo: qué carro comprar, que vestido usar, qué celular va con mi personalidad, etc. De igual manera, qué candidato tiene mejor presencia en los medios, no quien esboza un plan coherente de gobierno.

El consumismo puede infiltrarse en los hogares y llevarnos a entender nuestras relaciones personales como relaciones de costo-beneficio en las que el corte de la relación depende del cese de mi satisfacción  en la misma.

Es necesario ser cuidadoso con nuestra manera de pensar, más cuando las propagandas y el modelo consumista de vida nos empujan a volvernos esclavos de un determinado estereotipo –los hombres de éxito usan este perfume, las mujeres más hermosas llevan estos trajes- y presos de las emotividades caprichosas.

Aquí unas reflexiones de  Víctor Rey acerca del consumismo:

En estos días he estado hojeando dos libros que he leído hace algún tiempo, escritos en dos países diferentes y con un tema común de actualidad.  Los dos autores tienen una formación diferente y su concepción del mundo también lo es, pero el diagnóstico que hacen del tema es coincidente.  Me refiero primeramente al libro, “La Ciudad” del francés Jacques Ellul y a “El Consumo me Consume” del chileno Tomás Moulian.  A partir de estos dos autores quiero esbozar una reflexión sobre el tema del consumo.

Hoy constatamos el crecimiento acelerado del tipo de sociedad de consumo, la cual se inicia en el siglo XVIII.

El fenómeno de las migraciones internas es cómplice del aumento vertiginoso, en todo el mundo, de una civilización urbana cuyo rasgo sobresaliente es la absolutización de los productos de la tecnología.

Prácticamente toda la humanidad hoy participa en la vida de la ciudad.  Como lo ha señalado Jacques Ellul: “Estamos en la ciudad, aunque vivamos en el campo, puesto que hoy el campo es solo un anexo de la ciudad”. (Pág. 147  La Ciudad.  Editorial La Aurora, Buenos Aires. 1972).

Su afirmación percibe el carácter global de la “mentalidad de consumo” que caracteriza a la sociedad urbana, tanto en los países desarrollados como en países subdesarrollados.

La sociedad de consumo es un engendro de la técnica y el capitalismo.  Los medios de comunicación masivos juegan un rol importante en esta situación, ya que son utilizados para condicionar a los consumidores a un estilo de vida en que se trabaja para ganar, se gana para comprar y se compra para valer.  Como vuelve a decir Jacques Ellul, “el estilo de vida es formado por la publicidad”.

La publicidad está controlada por gente cuyos intereses económicos están ligados a aumento de la producción y este a su vez depende de un consumo que solo es posible en una sociedad en la cual vivir es poseer.  La técnica se pone así al servicio del capital para imponer la ideología del consumo.  Esta al servicio del capital, no al servicio de los hombres y las mujeres.

En consecuencia, los hombres y mujeres se convierten en seres unidimensionales- un tornillo de una gran maquinaria que funciona según las leyes de la oferta y la demanda-, es la causa principal de la contaminación ambiental y crea una inmensa brecha entre los que tienen y los que no tienen a nivel nacional y entre los países ricos y los países pobres a nivel internacional.  Esta brecha continúa creciendo.  Pese a los avances tecnológicos y una expansión industrial que no tiene precedentes en la historia humana.  Hoy el mundo subdesarrollado está más lejos que nunca de la solución a sus problemas.

La sociedad de consumo ha impuesto un estilo de vida que hace de la propiedad privada un derecho absoluto y coloca el dinero por encima de los hombres y las mujeres y la producción por encima de la naturaleza.  Esta es la forma que hoy toma donde el sistema en el cual la vida humana ha sido organizada por los poderes de destrucción.  El peligro de la mundanalidad es este: el peligro de un acomodamiento a las formas de este mundo malo con todo su materialismo, su obsesión por el éxito individual, su egoísmo enceguecedor.

Aquí vale la advertencia del apóstol Pablo en Romanos 12:2, “No vivan ya de acuerdo con los reglas de este mundo, al contrario, cambien de pensamientos para que así cambie toda su vida.  Así llegaran a saber cual es la voluntad de Dios, es decir lo que es bueno, lo que le agrada, y lo que es perfecto”.

Tomado de: http://nacionjuvenil.blogspot.com/2011/05/la-sociedad-de-consumo-por-victor-rey.html

El cristianismo entre el fundamentaslismo y el liberalismo. A propósito de la carta de Efesios

El extremismo islámico volvió a ser noticia el año pasado luego de que un esposo airado decidiera mutilar las orejas y la nariz de su esposa de 18 años. El hecho es narrado así por diario El Hoy del 4 de agosto del 2010:

Cerca de medianoche tocaron la puerta de la casa donde se escondía Aisha, una joven afgana de 18 años que había escapado de la casa de su esposo por los constantes maltratos de él y sus suegros. En la entrada estaba su esposo, quien la había estado buscando para castigarla. Su cuñado se aprestó a sostenerla, mientras con un cuchillo su cónyuge le mutiló las orejas y la nariz, después la abandonaron en las montañas de Oruzgan (centro de Afganistán).

Poco después, Aisha fue rescatada por la fundación Woman for Afghan Woman, que la encontró agonizando y desde ese día la ha amparado y protegido. La joven mutilada asegura que se casó a los 13 años como pago de un asesinato cometido por un primo de su papá y que desde entonces era maltratada por sus suegros y tratada como una esclava. Además, argumenta que si no hubiese escapado de seguro ya estaría muerta.

Este es uno de los ejemplos más polémicos del extremismo religioso. Una de las razones por las que muchos prefieren distanciarse y no tener nada que ver, no sólo con el Islam sino con cualquier religión.

El fundamentalismo islámico es algo muy distinto del cristianismo, sin embargo, debemos tener cuidado pues dentro del cristianismo también podemos encontrarnos con grupos fundamentalistas que, quizás, no mutilen a mujeres, pero que sí están dispuestos a respaldar económicamente para guerras que consideran santas. Así, por ejemplo, se hallan los movimientos sionistas cristianos que promueven la guerra en Palestina con el propósito de que el templo de Jerusalén se vuelva a levantar. Los hombres, mujeres y niños palestinos son irrelevantes frente a las ansias de entregar a Israel todo el territorio al sur del Tigris.

La razón es que, según malas interpretaciones del Apocalipsis, una vez que el Templo de Jerusalén vuelva a ser levantado, vendrá el fin del mundo.

No faltan quienes piensan que la verdadera manera de ser cristianos es por medio de la adopción de los ritos, palabras y jerga judía. Así por ejemplo, entre diversos predicadores judaizantes, vemos que la kipá judía se impone como moda. Algunos retoman el candelero de siete brazos, no como adorno, sino como parte central de la iglesia.

Otro tipo de fundamentalismo lo vemos en iglesias en las cuales la falda larga es obligatoria para las mujeres, así como el pelo largo y el rechazo de pinturas para la cara.

Un retroceso al Antiguo Testamento hace suponer a estos grupos fundamentalistas que la guerra se justifica en nombre de Dios; la vestimenta agrada al Creador siempre y cuando se la ocupe de acuerdo a ciertos parámetros pseudocristianos; el uso de ciertos ritos nos acerca más a Dios aunque ya el Nuevo Testamento los haya abolido.

Vez tras vez vemos como en nombre del dogma y la tradición se vuelve a sepultar al ser humano. Aunque Jesús ya dijo parafraseando que las tradiciones fueron creadas como una ayuda para el hombre y no el hombre para complacer a las tradiciones (Cf. Marcos 2:27).

Pero si por un lado nos hallamos con una serie de dogmatismos y tradicionalismos religiosos que matan la fe en lugar de ayudarla a crecer, por el otro lado nos encontramos con liberalismos, anomías (desinterés de las normas) y apatías morales que lo único que logran es dejar sin fundamento a muchos. Vivimos en una sociedad en la cual todos los principios universales parecen ser cuestionables. Al final, muchos quedan sin saber a dónde ir o qué hacer pues todo lo que hallamos en nuestro mundo es relativo. Es un principio propio de la psicología evolutiva del hombre que un niño necesita ciertos parámetros, ciertos absolutos en los cuales creer y que le permitan avanzar con seguridad. Cuando dejamos al joven sin un cierto conjunto de normas y principios directivos, el resultado es una juventud angustiada, desbocada y carente de sentidos de vida.

Si por un lado, somos oprimidos hasta ya no poder por estructuras religiosas falsas, por el otro lado somos asfixiados por vacíos existenciales abrumadores.

Cuenta una fábula de Borges que en cierta ocasión hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó a construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: “Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el paso.” Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed.

Esta hermosa fábula de Borges contrapone dos tipos de laberintos: el uno intrincado hasta la confusión y el otro vacío como la muerte. Allí están los dos caminos que hoy en día podemos ver en la sociedad contemporánea: el uno es el de los fundamentalismos, que nunca acaba de producir nuevas leyes religiosas para poder llegar a Dios y el otro es el del vacío y de la angustia ante la nada.

Una pregunta que podríamos hacernos ahora es ¿cuál de estos dos caminos nos plantea la Biblia? Quizás podríamos delimitar mejor nuestra pregunta y decir ¿cuál de estos dos caminos escogió Jesucristo? La respuesta, es evidente: ninguno de los dos.

Jesús no se propuso radicalizar el judaísmo como a veces se quiere desde comprensiones fundamentalistas que recortan el mensaje de Cristo a su conveniencia. Con todo, Jesús tampoco planteó en sus críticas un nihilismo (no creer en nada) total. Jesús se plantea algo más importante que el dogma. Jesús propone al prójimo y nuestra relación con él como fundamento de Reino de Dios. Sus parábolas, sus sermones y su ejemplo muestran que solamente encontrándonos con el prójimo y amándolo  hallaremos a Dios.

No es el único caso. El apóstol Pablo en su carta a los Efesios nos plantea algo muy parecido: sólo viviendo en el amor de Dios, es decir sólo alimentándonos de su amor y entregándolo a los demás, seremos capaces de romper con el dogmatismo y el nihilismo.

En Efesios vemos al autor haciendo lo posible y lo imposible por llevarnos a reflexionar sobre el amor de Dios para con nosotros. La ética que plantea entonces, es fruto de la comprensión de dicho amor, es decir, no hay comportamiento adecuado a los ojos de Dios a menos que seamos capaces de comprender y vivir aquel amor que nos fue manifestado en Jesucristo. Vivir el amor de Dios entendido en el sentido darlo a los demás y no tan solo en el sentido de experimentar cierta tranquilidad existencial en los momentos de adversidad.

Comprender el amor de Dios no nos vuelca al dogmatismo y menos aún al ateísmo, sino que nos vierte en el prójimo a quien vemos como un destello de Dios a quien amar, cuidar y fortalecer.

Efesios es una carta que nos invita a meditar en el amor de Dios y a brindar dicho amor a los demás. Reflexionemos en dicho mensaje y vivámoslo a plenitud.

Harold Camping, el juicio final y las malas interpretaciones del Apocalipsis

Harold Camping ha vuelto a aparecer en la escena pública luego de permanecer oculto por varios días en un motel junto con su esposo. Muchos líderes cristianos exigieron de numerólogo un pedido de disculpas por la alarma que ocasionó entre muchos creyentes, por el daño que provocó entre quienes renunciaron a sus trabajos en consonancia con su anuncio y por el descrédito que ha hecho caer sobre el cristianismo.

Lejos de excusarse, Camping advirtió que el fin del mundo llegaría el 21 de octubre de este año. El 21 de mayo habría sido el comienzo de un juicio espiritual que se completaría el día antes mencionado. Se vuelve a repetir la historia de tantos agoreros que buscaron notoriedad por medio de falsas predicciones y enrevesadas investigaciones bíblicas.

Montano en la antigüedad atrajo para sí un sinnúmero de fieles luego de haber profetizado el inminente fin del mundo. Luego siguieron varios a lo largo de la edad media, agudizándose este hecho en los momentos de mayor crisis social.

Para finales del siglo XIX y principios del XX este hecho se vuelve aún más fuerte en el hervidero religioso que constituyen Los Estados Unidos. Joseph Smith consideraba el final cerca y a sí mismo se veía como el rey enviado a instaurar un gobierno teocrático.

Otro caso similar es el de William Miller, un granjero de New Hampton venido a predicador que empezó a predecir la inminente llegada de Cristo para el 21 de marzo, el 18 de abril y 22 de octubre de 1844. Fallando en todas estas ocasiones. Al final se habló de que en una de esas fechas se había producido algún incidente espiritual en el cielo que nosotros no hemos podido ver.

Al igual que Miller, Taze Russell, fundador de los Testigos de de Jehová, profetizó el rapto de los fieles para 1878 y para 1881 y el fin del mundo para 1914. En estas tres ocasiones igualmente, el mundo pasó sin ninguna señal de cambio. Nuevamente, se espiritualizó el hecho y sus seguidores permanecieron -y permanecen en el movimiento sin inmutarse-.

Ahora, Harold Camping ha vuelto ha predecir el fin del mundo. De hecho, ya lo ha hecho en anteriores ocasiones. En 1992 publicó un libro en el que aseguraba que el 6 de septiembre de 1994 Cristo volvería a la tierra. Luego aseguró que el rapto de la iglesia se daría el 21 de mayo de 2011 y el fin del mundo el 21 de octubre del mismo año.

Una vez tras otra han surgido en la historia estos pseudo investigadores que pretenden desvelar secretos y misterios de la fe a partir de pésimas interpretaciones de los textos bíblicos. Una vez y otra se han usado los números de Daniel o del Apocalipsis para hacer cálculos acerca del final de los tiempos. Lo cierto es que en todas estas ocasiones se ha pasado por alto, entre otras cosas, el hecho de que los números bíblicos no pretenden dar en muchas ocasiones fechas exactas de determinados acontecimientos.

Se puede constar que la estadía de Israel en Babilonia no fue de 70 años como predice Jeremías (29:10) sino de 47 años, en el peor de los casos (hasta la caída de Babilonia) y de 61 años, en el mejor de los casos, hasta la finalización del nuevo templo de Jerusalén, con los judíos ya asentados en la ciudad. Jeremías no usa el número 70 como cifra exacta del número de años que el pueblo pasará en Babilonia sino como símbolo que quiere significar una realidad más trascendente. El siete, que siempre se halla relacionado con Dios en el texto bíblico, es aquí presentado como símbolo del tiempo perfecto de Dios dado a los israelitas para su disciplina.

Este hecho es mucho más evidente en el caso de los dos libros apocalípticos de la Biblia: Apocalipsis y Daniel, en los cuales el simbolismo es sumamente importante. Cada número, cada color, cada imagen tienen un simbolismo específico. Sin embargo, Miller, Russell o Camping desde el principio de sus análisis dan por sentado que dichos números son históricos, exactos y que codifican una fecha en la cual el mundo va a terminar.

Por otro lado es evidente que la Biblia se guarda siempre de dar fechas específicas respecto del final de los tiempos. Y aún cuando trata del final de los tiempos, este no es visto como la destrucción de la creación sino como su renovación -salvo tal vez en 2da de Pedro-. Los cielos nuevos y la tierra nueva no plantean, por ejemplo en el Apocalipsis, la destrucción de los actuales sino su renovación y en un sentido muy colorido. Dice el autor: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos”. Como si fueran dos chiquillos que han sido descubiertos en la travesura, la tierra y el cielo salen corriendo. Es evidente que no podemos tomar como literal dicho relato. Como este, hay muchos relatos que han llevado a falsas expectativas a quienes han esperado una interpretación demasiado literal de los relatos bíblicos.

Camping no ha perdido la esperanza en su numerología. Ha planteado como nueva fecha el 21 de octubre. Muchos volverán a confiar en él y volverán a ser defraudados.

El texto bíblico, por el contrario, me invita a centrarme en la misión y el propósito que he recibido de parte de Dios. En el gran juicio a las naciones no se plantea como requisito el haber conocido la Biblia, el haber descubierto la fecha del fin del mundo u otra cosa. El planteamiento del gran juicio de las naciones es: ¿Diste de comer al que tenía hambre? ¿Diste de beber al que tenían sed? ¿Al desnudo lo vestiste? ¿al enfermo visitaste? ¿Y al encarcelado lo fuiste a ver? Así pues, en lugar de elucubrar acerca de la fecha del fin del mundo, mejor haríamos en comprender más adecuadamente la Palabra y en vivirla amando al prójimo como a nosotros mismos.

Los ángeles que se acercan a los discípulos que se hallan mirando cómo se va Jesús les dicen: ¿Qué hacen mirando al cielo? Así nosotros dejemos de mirar al cielo y a las especulaciones de los agoreros de turno y centremos nuestra atención en hacer lo que Dios nos mandó a hacer.

Los peligros del internet

En el 2005 la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información celebrada en Tunez propuso celebrar cada 17 de mayo el Día mundial del Internet. La importancia que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación van asumiendo para el desarrollo de nuestra sociedades hacen cada vez más necesario el esfuerzo por lograr que un porcentaje mayor de personas tenga acceso al Internet. En nuestro país, Ecuador, el porcentaje de personas conectadas a Internet alcanzó para el año 2011 el 29%, lo cual nos ubica por debajo de la media latinoamericana de 35%. De hecho, a nivel mundial, en conectividad a Internet nuestro país se halla en el puesto 108 de 138 analizados.

Muchos, al interior de las iglesias, aún resienten los peligros morales que provoca la red mundial de las comunicaciones. Muchos de dichos temores son reales, sin embargo, la solución no es evadir la realidad sino afrontarla.

La red informática presenta infinidad de beneficios pero a su vez una gran cantidad de peligros. De los beneficios podemos enumerar, a manera de ejemplo:

Beneficios del Internet

Beneficios para el aprendizaje. Es un hecho que las Nuevas tecnologías priorizan el envío y recepción de información desde cualquier parte del planeta. Esto permite que se haga más fácil para el usuario acceder a cierta información que de otro modo sería mucho más difícil. Las tareas escolares reciben una herramienta ejemplar en las TIC’s.

Beneficios para las comunicaciones. Si consideramos las posibilidades que hasta hace unas pocas décadas atrás poseíamos para las comunicaciones, la diferencia se muestra abismal. El hecho de poder seguir un evento en tiempo real era impensable hasta hace poco, a menos que se estuviese en el sitio de los acontecimientos o que algún medio periodístico lo estuviese. Hoy podemos comunicar muchos eventos al momento mismo en que se realizan, pero además, podemos comunicarnos con familiares y amigos que se hallan al otro lado del planeta incluida la posibilidad de ver a nuestros amigos por medio de la teleconferencia.

Beneficios para el crecimiento espiritual. Aunque muchos pastores aún piensan que la red puede ser usada sólo para el mal, lo cierto es que podemos acceder a un mayor crecimiento espiritual por medio de páginas web, blogs o redes sociales dedicadas a dicho propósito. Es fácil encontrar grandes bibliotecas en linea de material de crecimiento espiritual así como sermones y conferencias en audio y video que nos permiten profundizar mucho más en nuestra fe.

Podríamos seguir hablando de los beneficios que nos brinda la red global, sin embargo, es posible que muchos de dichos beneficios se hallen incluidos dentro de estos tres grupos. Si bien es cierto que la cantidad de beneficios es grande, también es cierto que la cantidad de peligros a los que nos enfrentamos en el Internet también es basta.

Peligros del Internet

Información de dudosa procedencia. Así como podemos acceder con cierta facilidad a una gran cantidad de información acerca de determinadas temáticas escolares, también es cierto que mucha de la información que encontramos en Internet no ha seguido un proceso de selección y análisis por lo que podríamos catalogarla como “de dudosa procedencia”.

Desde el 2009 el nombre de Shane Fitzgerald se halla relacionado con este peligro de manera emblemática. A principios de dicho año, este joven irlandés publicó en la Wikipedia información falsa acerca de Maurice Jarre, compositor francés fallecido pocos días antes. Shane escribió unas líneas que describían lo que el compositor pensaba acerca de la muerte. Medios impresos como The Guardian y The Independent se hicieron eco de la wikipedia y lo publicaron inmediatamente. No fue sino hasta que el mismo Shane envió mails a los diarios que se supo que la cita no era de Jarre sino del joven irlandés.

Aun cuando la Wikipedia es una página que se guarda celosamente de este tipo de información falsa, un joven estudiante de Sociología y Economía logró burlar dicha seguridad. Cuánto más fácil es ingresar información falsa en otras páginas menos rigurosas.

Así pues, si bien la web puede ser útil para acceder a información de primera mano, es necesario mantener nuestro enfoque en aquella información que ha pasado por un comité editorial antes de ser publicada: libros, revistas, etc.

Acceso rápido a pornografía. Basta poner la palabra porno en el buscador de Google para encontrar 700 millones de páginas web con contenido relacionado. La facilidad con que se puede acceder a este tipo de páginas y las consecuencias que pueden acarrear son muchas veces subestimadas por los padres y por los propios usuarios jóvenes. En el caso de los padres, sería muy adecuado aprender acerca de los bloqueos parentales que pueden ser colocados en los computadores para impedir el ingreso de los jóvenes y aún niños a este tipo de páginas. En el caso de todos, es adecuado evitar ingresar al Internet en lugares cerrados o colocar la computadora de modo tal que se guarde un exceso de privacidad. Cuando evitamos esto, es mucho más fácil evitar ingresar a este tipo de páginas.

Malware: virus, troyanos, gusanos, etc. El Internet es una red donde muchos de los que ingresan buscan afectar de uno u otro modo a personas en particular o a compañías en general. Uno de los modos por medio de los cuales se busca esto es los malware, es decir software creado con el fin de dañar un sistema operativo o un computador como tal. Por lo general al descargar algún material del internet, podemos estar descargando sin saberlo un malware o un spyware (programa encargado de enviar toda la información que guardes en tu computador, incluidas las contraseñas. al creador del mismo).

La mejor manera de resguardarse de esto es por medio de un buen antivirus actualizado y un buen cortafuegos. El primero investiga todo posible programa fraudulento que intenta modificar nuestra computadora de algún modo. El segundo, impide conexiones de nuestro computador con el exterior que nosotros no hemos solicitado y que, seguramente fueron solicitadas por el spyware.

Si bien los sistemas operativos de Microsoft (Windows XP, Vista o 7) son los más atacados por los piratas informáticos, un 3% de los mismos son dirigidos contra Mac y un 1% contra Linux. Es por esto que no debemos confiarnos por el hecho de usar un sistema operativo diferente de Windows.

Peligros en la redes sociales. Las redes sociales se han popularizado de tal manera que hoy en día es muy común tener un perfil de usuario en alguna de las diferentes que hay en la red. Su utilidad para mantener el contacto con los amigos o para recuperar viejas amistades lo hace muy atractivo para muchos. De todos modos, al igual que en los casos anteriores, debemos tener cuidado al momento de hacer uso de los mismos.

Quizás el mayor peligro que corremos en las redes sociales sea el de permitir que cualquier persona acceda a nuestra información personal. Desde el número de teléfono hasta la dirección de la casa, el trabajo, nombre de la esposa y de los hijos, etc., es el tipo de información que muchos dan en sus perfiles. Esto permite que personas mal intencionadas aprovechen toda esa información para realizar un fraude o algún tipo de acoso contra nosotros.

Nuestras fotos también pueden ser usadas en nuestra contra. Una vez que una foto es subida a la web, no hay manera de eliminarla. Se vuelve de dominio público y cualquiera puede acceder a ella, descargarla o publicarla en otro sitio.

De igual manera, el hecho de no visualizar a la persona por medio de las redes sociales, hace que muchos publiquen comentarios ofensivos contra otros. Una campaña realizada hace poco en el Reino Unido instaba a la gente a cuidar sus comentarios por medio de la frase: Si no lo dirías en persona, ¿por qué decirlo en internet?

El término que se ha usado para esto es cyberbullying, es decir acoso, molestia o abuso cibernético. Entre los estudiantes de colegio se puede observar más esto. La falta de conocimiento del impacto que dicha actitud puede ocasionar en otros y la fama que paulatinamente va generando sobre quienes practican este tipo de acoso, hacen que se siga practicando cada vez con más fuerza.

Es un hecho que las compañías cada vez más solicitan a sus aspirantes su perfil de Facebook con el fin de saber qué tipo de persona es la que está solicitando el empleo. Un perfil lleno de insultos, acosos, mensajes ofensivos y amistades con un modelo de conducta similar deja mucho que desear al momento de una entrevista de trabajo. Sin embargo, pocos son conscientes de esto.

El uso del internet es beneficioso, si sabemos como evadir este tipo de peligros. En red se aplica lo mismo que el apóstol Pablo aplicó a la vida real: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad…” Parafraseando diríamos:

Toda página en la que se hable con la verdad, todo sitio en el que se evidencie honestidad justicia y pureza, toda red social en la que se muestre amor y toda palabra que sea edificante y que resalte las virtudes al mismo tiempo que alabe lo bueno de los demás, estas usarlas y en ellas crecer…