Regulación de cultos: un tema pendiente de las Iglesias evangélicas

La pasado lunes 9 de mayo entre mil y dos mil evangélicos de las ditintas iglesias de Madrid marcharon hacia la plaza Cibeles para protestar contra las medidas implantadas por el Ayuntamiento de Madrid contra varios templos evangélicos de la ciudad. Cinco han sido clausurados y a 20 más ha sido socilictada una licencia para actividades propia de una discoteca.

Entre otros requerimientos, se pide aislamiento acústico y dotación de aparcamiento. Los manifestantes reclaman que al no haberse reglamentado la normativa para los espacios de culto, el Ayuntamiento está aplicando “una normativa propia de actividades mercantiles, como discotecas, pubs, espectáculos públicos u otros”.

No es el único caso en el que las alcaldías se plantean el ordenamiento de los cultos evangélicos de sus respectivas juridicciones. En Bogotá,el decreto 311 del año 2006 determinaba una serie de normativas a ser ejecutadas por las diferentes iglesias de la capital colombiana.

Las principales normativas son las siguientes:

  • Adecuaciones urbano-arquitectónicas y de reforzamiento estructural de los equipamientos de cultos.
  • Regulación y manejo de seguridad y movilidad de los equipamientos que lo requieran.
  • Gestiones necesarias para la obtención de licencias de reconocimiento.
  • Reubicación de equipamientos que se encuentren localizados en áreas consideradas de altoriesgo no mitigable.
  • Parqueaderos adecuados para quienes asisten a sus congregaciones donde se requiera.
  • Baños disponibles para los feligreses.
  • Un buen sistema de ventilación e insonorización.

Diario El Tiempo, en una publicación de marzo de 2008, da cuenta de la dificultad de las iglesias evangélicas para cumplir con dichos requerimientos. Según el consejal de Bogotá, Gustavo Paez, “cerca del 60 por ciento de la comunidad cristiana, especialmente aquellas congregaciones pequeñas que pagan arriendo, está en riesgo de desaparecer por las altas exigencias que se deben cumplir”.

Las iglesias de la capital colombiana tenían hasta diciembre de 2010 para ponerse a punto con la norma. Sin embargo, debido a los pedidos de las iglesias, se ha extendido el plazo por tres años más.

Tanto Bogotá como Madrid evidencian una tendencia que paulatinamente van acogiendo distintas capitales del mundo. En nuestro caso, Ecuador, quizás sólo sea cuestión de tiempo hasta que las autoridades a cargo decidan desarrollar un plan de regulación de cultos que afecta a un gran número de templos en las principales ciudades del país.

Es evidente que algunos de los requerimientos de las ordenazas municipales planteadas en ambos casos suenan muy pertinentes, sin embargo, ¿están nuestras iglesias preparadas para este tipo de renovaciones? La verdad es que muchas no podrían adaptarse a semejante tipo de regulaciones.  Es posible que tengamos que empezar a centrar más nuestra atención en dos elementos fundamentales:

  1. La fundación de nuevas iglesias requiere tomar en cuenta ciertos prerequisitos. Si hay algo de lo cual muchas iglesias suelen enorgullecerse -y la de Carcelén no escapa- es del hecho de que nacieron en una pequeña reunión de hogar desde la cual fue creciendo hasta adquirir un terreno y luego un templo. Si la tendencia de las grandes ciudades sigue por la línea de la regulación de cultos, lo más probable es que de aquí en adelante debamos plantearnos para la fundación de cada nueva iglesia un proyecto previo de evangelización, consolidación y construcción del edificio de la nueva iglesia. Esto nos habla de la necesidad de empezar a trabajar como Iglesia (nacional) y ya no de manera autosuficiente por medio de iniciativas autónomas.
  2. La posibilidad de dar más énfasis a las iglesias de hogar. La iglesia primitiva no contaba con grandes templos. De hecho no es sino hasta el siglo cuarto que la iglesia empieza a poseer templos de adoración debido a que el cristianismo se constituye en la religión oficial del imperio romano. Ahora, que las regulaciones empiezan a poner nuevos traspies a la comunidad de creyentes, quizás sea un momento propicio para reflexionar acerca del tipo de iglesia que hemos llegado a ser. Alguien llamó a la iglesia contemporánea templocentrista. Las pequeñas reuniones de oración, reflexión y alabanza, no requieren sujetarse a mayor regulación y un grupo determinado de grupos de hogar puede alquilar periódicamente algún local para realizar reuniones especiales.
  3. La necesidad de priorizar ciertos prerequisitos arquitectónicos en nuestras construcciones. Si bien la solución anterior puede ser muy viable para iglesias pequeñas que no poeseen aún un local fijo, no parece muy efectiva en el caso de iglesias grandes que ya poseen un local. En este caso, es necesario empezar a proyectar nuestras construcciones en base a una planificación bien elaborada. No sólo nos puede evitar problemas a largo plazo con la ley sino que además nos permite mejorar nuestra imagen delante de los no creyentes. Es habitual escuchar comentarios un tanto despectivos de parte de inconversos que ven las iglesias evangélicas como “iglesias de garage”. Si bien, nuestra preocupación primordial es espiritual, esto no quita que procuremos hacer bien las cosas n lo referente a los ordenamientos terrenales. De hecho, podemos recordar aquel texto bíblico que no habla de que las leyes están para alabar al que hace el bien. Lejos las discusiones sociológicas respecto de este asunto, vemos que las desposiciones de aparcamiento, ventilación, rampas para minusválidos y aislamiento sonoro no son malas en sí, sino que incluos podrían llegar a permitir un mejor desarrollo del culto.

Como sea que fuere, nos vemos impelidos por la ley a reflexionar en ciertos elementos de nuestras congregaciones que de otro modo, quizás no hubiésemos prestado atención. Tengam0s sabiduría y preparémonos en los tiempos de las vacas gordas para los tiempos de las vacas flacas.

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El coro de la Iglesia

Durante cada evento especial de nuestra iglesia, nuestro coro nos acompaña con alguno de los himnos clásicos de la iglesia evangélica. Damos gracias a Dios por ellos. Sigan adelante

Apocalipsis: Cristo como el fin de la historia

El Apocalipsis nos invita a la esperanza, a la confianza y a la fascinación ante el amor de Dios. Sin embargo, las malas interpretaciones desvían la atención de los creyentes de las figuras centrales del Apocalipsis hacia aquellas que seducen a la imaginación. No se conforman con aquel mensaje de amor y prefieren lanzarse a grandes especulaciones que les permitan descubrir en aquel libro personajes actuales, historias del futuro en clave, fantasiosas descripciones de sucesos a suceder en un futuro, unas veces indefinible, otras veces exactamente especificado.

El texto del Apocalipsis no se propone tales historias futuristas ni dejarnos una especie de guía turística de la “segunda venida” de Cristo. El pretender este tipo de historias imposibles acerca del futuro sólo logra desviarnos del sentido original del libro para complacer cierto morbo humano por la destrucción, la muerte y la violencia.

En contraposición a estas visiones construidas sobre los textos del Apocalipsis, su autor se propone revelarnos algo más sencillo y a su vez más glorioso. Juan tiene en mente darnos a conocer a Cristo y su obra por nosotros. De hecho en la medida en que vamos avanzando por el último libro de la Biblia vamos descubriendo paulatinamente cómo Juan nos muestra desde diversas perspectivas el mismo mensaje: Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Basta leer la primera linea del Apocalipsis para darnos cuenta de la importancia que tiene este mensaje en la mente de su autor:

Apocalipsis, es decir, revelación de Jesucristo…

La primera palabra del libro habla justamente acerca de la revelación, del desvelamiento… Lastimosamente muchos estudios de este libro lo que han hecho es ocultar a Cristo tras una serie de velos llamados anticristos, Armagedón, raptos, etc.

Si avanzamos y vemos lo que dice el texto desde el verso 12 hasta el 20, volvemos a descubrir una visión gloriosa de Jesucristo. Si seguimos avanzando y analizamos los capítulos 2 y 3, nos hallamos con siete mensajes dirigidos a la iglesia de parte de su Señor: Cristo. Luego los capítulos 4 y 5 van centrando su atención sobre aquel que se halla sentado en el trono (Dios) y sobre el Cordero como inmolado que se acerca a recibir el rollo de la mano de Dios, es decir Jesucristo.

Vez tras vez podemos ver que el centro del Apocalipsis sigue siendo el Resucitado. No obstante, vez tras vez vemos estudios bíblicos que centran su atención en el Anticristo, en el número de la bestia o en algún otra imagen del libro desviando completamente su atención del verdadero eje de todo el libro: Cristo es el Señor y nos ha redimido por medio de su obra.

Un verdadero acercamiento al libro del Apocalipsis debe pasar por Jesucristo si verdaderamente desea ser honesto con la integridad del libro. Debemos recordar que para la Iglesia primitiva, Jesucristo es el centro y fin de la revelación de Dios (Hebreos 1:1). Esto mismo se evidencia en el libro de Apocalipsis. Hasta cierto punto, el resto es accesorio, decorativo o quizás mejor, ilustrativo. A Cristo desea llevarnos su autor y todas las imágenes se proponen precisamente esto.

Cuidémonos siempre de toda interpretación del Apocalipsis que pone más énfasis en la bestia, en el número 666, en el anticristo o en algún otro personaje que no sea Jesucristo.

El último libro de la Biblia trata de mirar toda la historia desde el acontecimiento de Jesús de Nazareth y desde ese acontecimiento la interpreta. El Apocalipsis ve el fin, el propósito, el sentido último de la historia en la persona y obra del nazareno: Hacia él se dirige toda la historia del hombre…

Estudio introductorio del Apocalipsis

Este día sábado 21 de mayo continuaremos con nuestro estudio del libro del Apocalipsis en la iglesia Refugio Cristiano en horario de 09h00 a 13h00. A todos los interesados los esperamos.

Osama Bin Laden: un chivo expiatorio

Al siguiente día del anuncio de la muerte de Osama bin Laden el presidente de los Estados Unidos Barack Obama dijo una de las frases más desconcertantes de su período: “El mundo es más seguro y es un lugar mejor tras la muerte de Osama bin Laden“. Sorprende el peso que se le da a una sola persona. Sorprende la obsesión puesta en su muerte. Sorprende la facilidad con que se relaciona el bienestar del mundo con la muerte de este hombre.

No podemos desconocer los triste del suceso de las torres gemelas. Sin embargo, muchos cabos quedaron sueltos respecto de la responsabilidad del mismo. De todos modos, el gobierno estadounidense optó por hacer recaer toda la responsabilidad sobre una nación, un grupo fundamentalista y una sola persona en particular.

La guerra contra Irak halló su justificación en el “9/11”. Si fueron capaces de atacar las torres gemelas, qué sucedería si tienen bombas nucleares, fue el razonamiento de las autoridades estadounidenses. Una vez demostrado que no había tal carrera armamentista, se apeló a lo que siempre suele dar buen resultado en política: la amnesia social. Luego se siguió persiguiendo al terrorista responsable, sin embargo, poco se hizo por analizar el malestar generalizado en medio oriente con respecto a norteamerica. ¿Qué ha producido dicho malestar, qué acciones de la política internacional norteamericana incidieron en este sentimiento de odio generalizado?

Ahora, con Osama bin Laden muerto, se da por sentado que nuestro mundo es mejor. Eso no evidencia la capacidad destructiva de del grupo Alqaeda sino la manera cómo se solucionó el problema del atentado. Se percibe en este modelo lo que la sabiduría popular a plasmado en un adagio muy irónico: “El que es capaz de sonreír cuando las cosas van mal es porque ya ha pensado a quién le echará la culpa“.

Nuestro mundo sólo puede ser mejor para aquel que se desembarazó de su responsabilidad y se la endosó a alguién más, el cual ya no está. Esto que tan bien funcionó en política internacional puede perfectamente suceder al nivel más personal. Es fácil librarnos de la responsabilidad y echarla encima de otro. Ahora, aunque es posible hacerlo, no es solución a ningún problema real, es tan solo un buen placebo para nuestra irresponsabilidad.

Aquí unas palabras del teólogo brasileño Leonardo Boff respecto a la muerte de Osama bin Laden:

Se necesitaría ser enemigo de sí mismo y contrario a los valores humanitarios mínimos para aprobar el nefasto crimen del terrorismo de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Pero resulta de todo punto inaceptable que un Estado, el más poderoso del mundo en el terreno militar, para responder al terrorismo se haya transformado él mismo en un Estado terrorista. Fue lo que hizo Bush, limitando la democracia y suspendiendo la vigencia incondicional de algunos derechos, que eran orgullo del país. Hizo más: dirigió dos guerras, contra Afganistán y contra Irak -donde devastó una de las culturas más antiguas de la humanidad-, en las que han muerto más de cien mil personas y ha habido más de un millón de desplazados.

Cabe repetir la pregunta que a casi nadie interesa plantear: ¿por qué se produjeron tales actos terroristas? El obispo Robret Bowman de Melbourne Beach de Florida, que fue anteriormente piloto de cazas militares durante la guerra de Vietnam, respondió, claramente, en el National Catholic Reporter, en una carta abierta al Presidente: «Somos el punto de mira de los terroristas porque, en buena parte del mundo nuestro Gobierno defiende la dictadura, la esclavitud y la explotación humana. Somos el blanco de los terroristas porque nos odian. Y nos odian porque nuestro Gobierno hace cosas odiosas».

No otra cosa dijo Richard Clarke, responsable contra el terrorismo de la Casa Blanca en una entrevista a Jorge Pontual emitida por la cadena Globonews el 28/02/2010 y repetida el 03/05/2011. Había advertido a la CIA y al Presidente Bush que un ataque de Al Qaeda era inminente en Nueva York. No le dieron oídos. Enseguida ocurrió, lo que le llenó de rabia. Esa rabia aumentó contra el Gobierno cuando vio que con mentiras y falsedades, Bush, por pura voluntad imperial de mantener la hegemonía mundial, decretó una guerra contra Irak que no tenía conexión ninguna con el 11 de septiembre. La rabia llegó a un punto tal que, por salud y decencia, dimitió de su cargo.

Más contundente fue Chalmers Johnson, uno de los principales analistas de la CIA, también en una entrevista al mismo periodista, el día 2 de mayo del corriente año. Conoció por dentro los maleficios que las más de 800 bases militares norteamericanas producen, distribuidas por todo el mundo, pues suscitan la rabia y la revuelta en las poblaciones, caldo de cultivo para el terrorismo. Cita el libro de Eduardo Galeano «Las venas abiertas de América Latina» para ilustrar las barbaridades que los órganos de inteligencia norteamericanos cometieron por aquí. Denuncia el carácter imperial de los Gobiernos, fundado en el uso de la inteligencia que recomienda golpes de Estado, organiza el asesinato de líderes y enseña a torturar. En protesta, dimitió y se hizo profesor de historia en la Universidad de California. Escribió tres tomos, «Blowback» (venganza), en los que preveía, con pocos meses de anticipación, los actos de venganza contra la prepotencia estadounidense en el mundo. Ha sido tenido como el profeta del 11 de septiembre.

Éste es el telón de fondo sobre el que entender la actual situación que culminó con la ejecución criminal de Osama Bin Laden.

Los órganos de inteligencia estadounidense son unos fracasados. Por diez años consecutivos han barrido el mundo para cazar a Bin Laden. Nada consiguieron. Sólo usando un método inmoral, la tortura de un mensajero de Bin Laden, han conseguido llegar a su escondite. Por tanto, no han tenido mérito propio alguno.

En esa caza todo está bajo el signo de la inmoralidad, la vergüenza y el crimen. En primer lugar, el Presidente Barak Obama, como si fuese un «dios» ha determinado la ejecución/matanza de Bin Laden. Eso va contra el principio ético universal de «no matar» y de los acuerdos internacionales que prescriben la prisión, el juicio y el castigo del acusado. Así se hizo con Hussein de Irak, con los criminales nazis de Nürenberg, con Eichman en Israel y con otros acusados. Con Bin Laden se ha preferido la ejecución intencionada, un crimen por el cual Barak Obama deberá responder algún día. Por otra parte, se ha invadido el territorio de Pakistán, sin ningún aviso previo de la operación. A continuación se secuestrado el cadáver y lo han lanzado al mar, crimen contra la piedad familiar, derecho que cada familia tiene de enterrar a sus muertos, criminales o no, pues por malos que fueren, nunca dejan de ser humanos.

No se ha hecho justicia. Se ha practicado la venganza, siempre condenable. «Mía es la venganza» dice el Dios de las Escrituras de las tres religiones abrahámicas. Ahora estaremos bajo el poder de un Emperador sobre quien pesa la acusación de asesinato. Y la necrofilia de las multitudes nos disminuye y nos avergüenza a todos.

Tomado de: http://leonardoboff.wordpress.com/2011/05/07/no-se-ha-hecho-justicia-sino-venganza/

DÍA INTERNACIONAL DE LA MADRE

Estamos celebrando el día de la madre. Celebramos la maternidad y todo lo que esta conlleva. El día nos invita a agradecer a aquellas mujeres que nos dieron la vida, que nos cuidaron y protegieron durante una importante época de nuestra vida.

Este tipo de celebración de la maternidad no es reciente. Los pueblos primitivos no sólo celebraban a la madre sino que la adoraban en la figura de alguna diosa que simbolizaba aquel prodigioso acto de la vida que es la gestación y el nacimiento. Los fenicios adoraban a Astarté, los sumerios a Inanna y los acadios a Ishtar. Más adelante, los griegos darán culto a la maternidad, a la vida y a la fertilidad por medio de la diosa Rea o Cibeles, denominada la madre de los dioses. En los idus de marzo (es decir el 15) se celebraba a esta diosa por medio de ceremonias y cultos especiales.

Durante la edad media, dice la Wikipedia: Los católicos trasformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús. María, será vista como símbolo y ejemplo de maternidad por el hijo que ha engendrado. Es, además, símbolo de bienaventuranza por la misma razón. De hecho mientras Jesús predicaba una mujer exclamó: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!”, según Lucas 11:27

La madre es desde antaño símbolo de fertilidad y la procreación se asocia en los pueblos primitivos con la bendición de Dios. Es así que el Génesis 1:28 dice: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Considerando los pocos conocimientos que había en aquel entonces de medicina, es lógico que se piense que la única responsable de la procreación es la mujer. Si puede concebir es bienaventurada y si no se halla recibiendo un castigo de Dios.

Pero el rol de la madre no se queda tan sólo en la gestación y el nacimiento. La incapacidad natural del ser humano a valerse por sí mismo durante los primeros años de su vida vuelven imprescindible el cuidado de la madre durante este período. En el caso de Moisés vemos cómo la madre oculta al niño por tres meses y luego, cuando ya no puede ocultarlo lo entrega a la hija del faraon, encargándose de todos modos de su cuidado.

La maternidad, celebra durante este período de la historia la vida, la supervivencia de la especie, la posibilidad de mantener cierto equilibrio social en la comunidad.

Lo interesante es que, aunque esta línea podría seguir hasta nuestros tiempos, en realidad la celebración del día de la madre, nace, no tanto en un acto ritual o religioso sino en una protesta social. En 1870 la activista norteamericana por los derechos de las mujeres Julia Ward Howe redacta una Proclama del Día de la madre en la cual rechaza las inclemencias de la guerra que habían sido sufridas durante la guerra civil norteamericana y contra la guerra francoprusiana. Si bien los hombres iban a la guerra, las mujeres eran las que debían cargar con el dolor de la pérdida con el cuidado de los heridos en combate, etc. La proclama dice así:

“¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, ya sea su bautismo de agua o de lágrimas! Digan con firmeza: ‘’No permitiremos que grandes asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras apestando a matanzas, en busca de caricias y aplausos.

No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país para permitir que nuestros hijos se entrenen para herir a los suyos. ’’

Desde el seno de la tierra devastada, una voz se alza con la nuestra. Dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión”.

Así como los hombres a menudo han dejado arado y yunque por el llamamiento a la guerra, que las mujeres ya dejen todo lo que queda de su hogar para un día grande y serio de consejo. Que se reúnan primeramente, como mujeres, para conmemorar y llorar por los muertos. Que se aconsejen solemnemente de la manera en la que la gran familia humana pueda vivir en paz, cada uno llevando en su tiempo la impresión sagrada, no de César, sino de Dios.

“En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales y la gran causa universal de la paz.

Es evidente que la razón primordial de esta celebración no es religiosa, aunque se mantiene un vínculo muy fuerte con la celebración primitiva: Se trata de un canto a la vida.

El día internacional de la madre es pensado por esta mujer como un rechazo a la guerra, a la violencia y a la muerte. Su protesta es aquella de una madre que pierde a sus hijos en el campo de batalla y recibe simplemente una condecoración por servicios prestados a la patria. Su reclamo es el de aquella madre que mira volver a su hogar unos hijos emocionalmente inestables, hambrientos de muerte y violencia. Su reclamo es el de aquella mujer que ve volver a su esposo y a sus hijos quizás incapacitados por una guerra que ella no quiso y sobre la cual a ella no le preguntaron, pero por causa de la cual ahora debe cuidar hasta su muerte de un grupo de incapacitados.

El día internacional de la madre fue concebido en sus inicios como una protesta social. El día internacional de la madre es un clamor para cesar con las guerras y la muerte.

Quizás no tenga el sentido religioso que tenía antaño, pero sigue siendo una celebración de la vida.

Es muy común hablar en estas épocas acerca del desprecio que hacemos los hombres de la labor que realizan las mujeres como madres. Y está bien reconocer nuestra falta de consideración en muchos aspectos. Sin embargo, poco o nada reflexionamos acerca del milagro de la vida que representa el nacimiento. Mientras a nuestro alrededor vemos muerte y destrucción, la vida sigue luchando por seguir. En Egipto, muchas madres perdieron a sus bebes durante la opresión que nos narra el Éxodo, sin embargo, la vida seguía luchando por surgir hasta que un pequeño creció y trajo esperanza a todo ese pueblo atormentado. Durante los tiempos de Herodes muchas muerte y violencia se vivía entre los judíos. Herodes, al igual que el Faraon trató de acabar con todas las esperanzas del pueblo. Sin embargo, una mujer concibió y dio a luz y ese niño se llamó Emannuel, es decir, “Dios está con nosotros”. De igual manera se narra en el Apocalipsis de una mujer que se halla en cinta a punto de dar a luz y un dragón de siete cabezas se halla cerca esperando que el niño salga para devorarlo. Sin embargo, cuando el niño nace, Dios lo arrebata para sí.

Vez tras vez vemos en la Biblia la victoria de la vida y de la esperanza sobre la muerte y la angustia en la gestación y el nacimiento. De todos modos, Jesús aclara algo aquí. Si recordamos la frase que mencionamos al principio: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!”, es evidente que quien esto dice habla de la dicha que Dios da por medio de la labor de ser madres.

Sin embargo, Jesús refuta: más dichosos son aquellos que hacen la voluntad de Dios. Jesús es enfático: la bienaventuranza nos viene del hecho de ser llamados hijos de Dios. De esta manera rompemos con aquella condición de maldición que afligía a aquellas mujeres que no pueden ser madres.

Hoy en día cuando celebramos el día de la madre, debemos recordar que aquella celebración de la vida y de la esperanza que ejemplifican la maternidad. Si bien necesitamos celebrar a nuestras madres, no olvidemos ese canto de la vida que se halla inserto, no olvidemos tampoco ese canto por la paz y contrario a la violencia que pretendió darle Julia Ward Howe. En este día de la madre, recordemos a aquellas madres que han perdido a sus hijos en el sinsentido de la guerra y proclamemos la paz. Recordemos que Jesús dijo en el Sermón del monte: Bienaventurados los pacificadores porque ellos será llamados hijos de Dios.

Feliz día de la madre, feliz día de la vida, feliz día de la paz.

Cine foro: Persépolis

El film de Vincente Paronnaud y Marjane Satrapi nos invitó a reflexionar acerca de

  1. Los autoritarismos
  2. Las relaciones sociales
  3. Nuestra relación con Dios

El film Persépolis fue rechazado por el gobierno iraní debido a los evidentes cuestionamientos políticos que se manifiestan a lo largo de toda la película. El cuestionamiento se extiende además al fundamentalismo islámico. Estos elementos dio cabida para que el grupo reflexione acerca del autoritarismo en los más diversos ámbitos de la sociedad. Así, pues, no sólo en los ámbitos religiosos se puede descubrir autoritarismos sino en todo espacio social donde un determinado grupo impone su perspectiva al resto sin diálogo que medie.

Marjane Satrapi, el personaje principal de la obra atraviesa narrativamente diversas etapas de su vida, desde la niñez hasta la madurez. En cada una de dichas etapas nos vemos reflejados en cierta medida. En el caso de las relaciones sentimentales, se pudo percibir la fuerza de un lazo emocional en varias ocasiones. Dos llamaron la atención del grupo: 1) la relación con un chico homosexual, del cual se enamora sin ser ella correspondida y la relación que mantiene por cierto tiempo con un joven que ella idealiza.

En el primer caso se hizo una reflexión acerca de la homosexualidad. Si bien no consideramos la homosexualidad como una opción, tampoco se aceptó el rechazo y la minusvaloración de la persona que se halla en esta condición. Considerado como un pecado, no es mayor que cualquier otro acto contrario a la ética bíblica. Es por tal motivo que en este caso, percibimos que de nuestra parte debe haber comprensión y amor de la persona aunque no aceptación del pecado.

En el segundo caso pudimos constatar cómo la idealización de una persona puede llevarnos a cometer serios errores en la elección de una pareja. Se necesita un tiempo prudencial para conocer a alguien antes de entablar una relación amorosa. Es mejor conocer a la persona tal cual es en lugar de hacernos falsas ilusiones acerca de lo que tal vez podría ser.

Un tema muy importante aquí fue el referente al tema de los amores obsesivos. Vimos que es muy importante sanar nuestro corazón antes de empezar una relación para evitar caer en amores obsesivos que, por lo general, son el resultado de una baja autoestima.

Finalmente pudimos apreciar la relación que la protagonista tiene con Dios a lo largo de todo el film. En tres ocasiones aparece Dios en la película. La primera, en la niñez de Marjane, la segundo en su temprana a dolescencia y la tercer cuando incia su madurez.

En el primer caso, Dios es idealizado como un súper heroe de dibujos animados. La pequeña desea ser un profeta de Dios. Se puede apreciar una imagen paterna de Dios muy sugerente. Listo para guiar a Marjane en su diario vivir.

En el segundo caso, una vez que Marjane ha enfrentado la muerte de un ser querido y frente a la falta de una acción concreta de parte de Dios para guardarlo, la joven llora amargamente y culpa a Dios de todo lo aontecido. Nos sirvió este momento para relfexionar sobre aquellos momentos de dolor en los cuales, aunque no hay respuestas fáciles, sí un Dios que acoge nuestro dolor y nuestra angustia aún cuando nuestro grito se eleve contra el cielo. Recordamos los Salmos en los cuales se muestra una actitud similar.

La última vez que vemos a Dios en el film es cuando Marjane decide quitarse la vida. En este caso, es Dios que le imprime nuevas fuerzas para seguir adelante. A partir de este momento Marjane recobra fuerzas y retoma su vida que había quedado en stand-by debido a la profunda depresión por la que se hallaba pasando. En este caso, fue muy sugerente la relación entre el aliento de Dios y la decisión de seguir adelnte. Dios no hace el trabajo por nosotros, nos da las fuerzas para hacerlo.

Hubieron partes del film con los cuales no acordabamos, al igual que en la vida, habrá circunstancias y personas con las cuales no concordaremos, pero, no por eso, dejamos de vivir. En el caso del film, no por eso dejamos de disfrutar del momento de relfexión que nos brindó este film ganador de la mención especial del jurado en Cannes, 2007

Esperamos para la próxima compartir otro film y reflexionar acerca del mismo con el grupo.

Liderazgo Verdadero

La casa editorial Mundo Hispano acaba de publicar un nuevo libro del Pastor Vicente Vieira, miembro ilustre de nuestra congregación. Hoy en día es posible conseguir un sinnúmero de  libros acerca de las cualidades y habilidades del liderazgo. Sin embargo, pocos de ellos se cimientan en una sólidada base bíblica. Tenemos en el Dr. Vieira una garantía de esfuerzo exegético y comprensión del contexto eclesial contempporáneo. Invitamos a nuestros hermanos a adquirir este libro y disfrutar de la propuesta bíblica del liderazgo. Aquí una breve reseña de la Editorial

Liderazgo Verdadero por Vicente Vieira
En Liderazgo verdadero, el autor nos explica que el verdadero líder de acuerdo con las Escrituras es aquel que demuestra un espíritu de servicio, perspicacia organizadora, pericia administrativa, fervor en la oración y humildad para reconocer y promover el ministerio de los demás.

¿Servidores o señores?
¿Amos o siervos?
Hay una tendencia de moda hacia un liderazgo verticalista y mandamás. El mensaje de Ezequiel 34:2-11 necesita ser escuchado y practicado hoy.

Este libro se escribió con el propósito de ayudarnos a entrenar nuevos líderes-siervos que ayuden a la iglesia a cumplir con su misión.
Algunos de los temas que trata el autor son:
— El liderazgo se demuestra en disciplina personal, compromiso, influencia y servicio.
— El líder del futuro debe tener carácter, pasión, amor por las personas y debe estar dispuesto a reconocer y enmendar sus errores.
— El líder cristiano debe fortalecer en su vida los valores y principios bíblicos mientras traza metas, programa estrategias, guía y organiza.
— El líder-siervo es aquel que con humildad reconoce y ayuda a crecer a otros en el ejercicio de sus dones y talentos.

El libro en Editorial Mundo Hispano aquí