¿Debemos buscar un gobierno cristiano?


Cada día son más los creyentes que sueñan con un Estado cristiano, con leyes establecidas por líderes que salgan de congregaciones evangélicas y que sean el resultado de una extrapolación de las leyes bíblicas al contexto contemporáneo. Esto, que puede parecer idílico para aquellos creyentes plantea serios problemas.

En primer lugar, debemos reconocer que la mayoría de la población, en los diversos países latinoamericanos no es evangélica sino católica. Esto implicaría que, en el mejor de los casos, las leyes serían establecidas por líderes católicos y con elementos desarrollados por una mezcla de principios bíblicos y tradiciones católicas.

Si, hipotéticamente, un líder evangélico llegase al poder, él sólo no podría hacer cambios radicales sin un equipo de trabajo en los diferentes ministerios o en la Asamblea que le permitiese hacer los cambios que se propusiese. Pero más aún, considerando que la mayoría es católica, sería muy difícil imponer por la fuerza a toda la población los principios de vida evangélicos.

Pero incluso si llegásemos a la conclusión de que los principios bíblicos son más importantes que la libertad de pensamiento o de expresión y que, una vez que viviésemos bajo los parámetros de la Palabra de Dios, aquellos rebeldes comprenderían lo valioso que es el Estado cristiano que hemos formado, habríamos iniciado en el mejor de los casos una guerra civil y en el peor de los casos un Estado represor y criminal.

Son muchos los ejemplos que, a lo largo de la historia, demuestran de qué manera la convicción de que la imposición de la sana doctrina será la que traiga paz a la tierra ha traído por el contrario guerra, muerte y destrucción. Las persecuciones realizadas por gobiernos confesionales se repiten cada vez que alguien propone imponer la ley de la Palabra de Dios a las personas y que esta vez las cosas marcharan de mejor manera. Por dar algunos ejemplos: La inquisición y su búsqueda de herejes para torturar y matar; la masacre de San Bartolomé en la que durante casi un mes se persiguió y mató a cerca de 20.000 calvinistas; las disputas religiosas de Inglaterra que trajeron muerte a protestantes y católicos dependiendo de quienes tenían el poder en cada caso; el gobierno de Efraín Ríos Montt, el dictador evangélico que en Guatemala hizo matar, según se estima, a alrededor de 10.000 personas contrarias a su régimen, etc.

Así pues, no cabe duda de que cada vez que la iglesia intenta imponer, sea por coacción o por la fuerza la Palabra de Dios, las cosas salen mal. La verdad es que después de tantas masacres y tantos atropellos hacia los demás, debemos reconocer que la mejor manera de presentar el evangelio no es por la imposición, por la ley o por la muerte sino por la proclamación libre del mensaje. Esto sólo es posible cuando actuamos en libertad y permitimos que los demás hagan lo mismo.

Es un hecho que Jesucristo no buscó imponer su mensaje a nadie. Por el contrario, fue de aldea en aldea proclamando la venida del Reino de Dios y dejando que las personas decidan si querían seguirlo. Sus discípulos hicieron lo mismo, no imponiendo a nadie, ni por la fuerza ni por la manipulación el abrazar la fe en Jesucristo. Ha sido el tiempo y la seducción del poder lo que ha empujado a muchos creyentes a vincularse al Estado y hasta a pretender establecer un gobierno cristiano que por la fuerza imponga el Reino de Dios.  

No somos llamados a imponer un gobierno cristiano, somos llamados a anunciar el evangelio de Cristo y ser luz en medio de cualquier gobierno, sea favorable o no a los principios bíblicos. Y si en política algo debe preocuparle a la Iglesia, no debe ser la victoria de uno u otro partido, sino el sostenimiento de las libertades individuales que nos permita seguir predicando el evangelio y a los demás tomar la decisión de seguir o no a Cristo de manera libre y voluntaria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s