Apasionados por Dios y su obra

La pasión que pongamos en las actividades que realicemos es muy importante para lograr con éxito su cumplimiento. La pasión es como un motor que nos da nuevas fuerzas cuando ya no las tenemos. Una persona apasionada por su trabajo puede hacer más de lo que se le pide sólo por el hecho de que disfruta del mismo.

La pasión de Moisés por llevar al pueblo hasta la tierra prometida fue el aliciente que le hizo falta para soportar los desánimos, las críticas y los problemas del camino. La pasión de David por Dios le hizo capaz de dirigir el reino y fortalecerlo aún en medio de las adversidades que suponían pueblos enemigos con los filisteos.La pasión de Jesús por nosotros lo hizo llegar hasta la cruz por amor. Pero más aún esa pasión de Dios por nosotros lo hizo salvarnos cuando bien podía dejarnos dejar que su justo juicio nos fulmine.

La pasión que pongas en tu trabajo es de vital importancia. Pero más aún cuando se trata de la obra que Dios ha puesto en tus manos. Si haciendo lo meramente humano recibes retribución de tu esfuerzo cuánto  más si pones pasión a la obra de Dios. Empiezas a obrar no sólo en las fuerzas humanas sino que Dios añade a tu pasión su amor apasionado por nosotros para multiplicar los resultados de tu labor.

Este día domingo en nuestros dos culto estaremos meditando acerca de esa pasión por Dios y su obra. Nuestro pastor invitado es Luis Solís, miembro del equipo pastoral de la Iglesia Alianza Encuentro Cumbayá

Texto bíblico: Hageo 1:1-13

Horarios:

Primer culto: 08h00

Segundo culto: 11h00

Diciembre en nuestra iglesia

Hemos preparado una presentación con algunas fotos de las actividades realizadas en nuestra iglesia durante el último mes del año 2011. Hasta aquí Dios nos ha sostenido. Esta convicción  nos da confianza para el nuevo año que empieza. El que comenzó la obra en medio de nosotros la seguirá perfeccionando.

Avancen Soldados de Cristo

Este domingo (27/11/2011) nuestra iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Carcelén se encuentra de aniversario. Un año más que el Señor nos ha permitido compartir a Cristo en el sector norte de Quito.

Gracias a Dios por la guía que nos ha dado. Gracias a Cristo por el favor inmerecido para con nosotros y gracias al Espíritu Santo por el aliento nuevo de cada mañana durante los momentos difíciles que tuvimos que pasar en muchas ocasiones.

Varios proyectos hemos logrado alcanzar durante este año. Nuestro templo se encuentra casi completamente renovado. techo, paredes y piso hemos podido rejuvenecer después de casi 26 años. Pero no sólo eso sino que nuestro espíritu se encuentra con todas las ganas de seguir adelante cumpliendo con los planes de Dios para nosotros.Qué podemos decir de todo esto a no ser: No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad…

Gracias a Dios por este medio (nuestro blog) que nos ha permitido llegar a lugares a los cuales de otro modo, no hubiésemos podido llegar. Empezamos con 100 visitas en el mes de marzo, y ahora, ocho meses después, hemos podido llegar a las 110 visitas diarias. A través de esta página hemos logrado contactar con varios amigos y hermanos que vuelven a saber de la iglesia que los vio nacer en Cristo después de mucho tiempo. La bendición grande de poder llegar hasta sus hogares llevándoles ese mensaje de bendición que es la Palabra de Dios, nos llena de gran alegría.

El inicio de un equipo de predicación en nuestra iglesia nos llena de tantas expectativas y esperanzas. El esfuerzo demostrado por el equipo de maestros de la escuela dominical para actualizar sus conocimientos nos motiva a seguir adelante. El renovado ministerio de ujieres que brinda su apoyo a todos los asistentes de los cultos. Todas estas alcances nos invitan a decir con el salmista: Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.

Siga dándonos el Señor la fortaleza para avanzar firmes y sin temor, siempre detrás de la cruz de Cristo. Amén

Muévese potente
la Iglesia de Dios; 
De los ya gloriosos
Marchamos en pos. 
Somos sólo un cuerpo
Y uno es el Señor. 
Una la esperanza,
Y uno nuestro amor.
Firmes y adelante
Huestes de la fe
Sin temor alguno,
Que Jesús nos ve.
Tronos y coronas
Pueden perecer, 
De Jesús la Iglesia
Constante ha de ser; 
Nada en contra suya
Prevalecerá, 
Porque la promesa
Nunca faltará.

Este vídeo es del coro de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Chile entonando uno de los más hermosos himnos de la historia.