¿Jesús fue un hereje?

Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; y, sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.

Se entiende por herejía una idea contraria a los dogmas o principios de una religión. Y precisamente en las referencias de Lucas 4:25-27 vemos a un Jesús muy crítico de las doctrinas de los judíos. Ya en el verso siguiente podemos ver la manera cómo ellos reaccionaron ante estas aseveraciones de Jesús: “Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas”.

La aseveración de Jesús de que la bendición, la gracia y la misericordia de Dios pueden haber llegado en su tiempo a personas que se encontraban más allá de las fronteras de Israel, a gente más allá de la religión judía, les parecía a ellos una falta de respeto contra el Dios de Israel.

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Si bien los judíos conocían muy bien los relatos mencionados por Jesús, la aclaración de que había muchos necesitados de sanidad y sustento en Israel, los cuales no los recibieron y contrariamente fueron dados a los “paganos” era ofensivo para sus oyentes. La herejía, respecto de la forma de ver judía se encontraba en el hecho de que se plantease que Dios tiene misericordia de los gentiles tanto como del pueblo de Dios.

Habría que considerar esta aseveración en la medida en que nosotros hemos vuelto a clausurar la misericordia de Dios para los no cristianos. Es muy común el conflicto sobre si Dios puede o no puede escuchar la oración de alguien que no es cristiano, y en algunos casos incluso si no es un cristiano-evangélico-calvinista-infralapsariano-premilenarista-pretribulacionista-antipentecostal, etc. Pero en repetidas ocasiones vemos a un Jesús que llevó bendición a quienes no eran judíos ortodoxos practicantes sino samaritanos con fama de apóstatas o a una sirofenicia de quien Marcos enfatiza que era hellenys, es decir, griega. Este énfasis no es simplemente gentilicio, evidenciaba que aquella mujer era pagana y adoraba a dioses paganos y clamo a Jesús por sanidad para su hija y la recibió. También vemos en los evangelios a un centurión romano quien recibe sanidad para su criado sin ser judío.

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El mensaje de Jesús enfatizó mucho esta idea como por ejemplo cuando dijo que “Dios hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos y pecadores”.  Si algo evidenció Jesús en su enseñanza es que más grande que nuestros esquemas doctrinales es la misericordia de Dios. Evidentemente, Jesús predicó del juicio, pero en términos de una condenación que viene de las mismas obras o pecados que realizamos más no como una condenación divina como tal. La actitud de Jesús ante los pecadores fue más bien fue: Yo no te condeno, vete y no peques más.

Aprendamos a sentir de la manera que sintió Cristo con su misma misericordia y bendición ante quienes lo buscan en su angustia.

La manipulación de los falsos apóstoles

false_teacher3El apóstol Pablo en 2 de Corintios 10-12 habla de manera muy enfática sobre la desviación que la iglesia parece pasar en ese momento gracias a una serie de predicadores que se encuentran hospedándose en la iglesia y cuya predicación anuncia un Jesús diferente, un Espíritu diferente y un Evangelio diferente. Lo doctrinal, para Pablo no es secundario o accesorio como hoy algunos pretenden hacerlo ver. Lo doctrinal es la base sobre la cual acentuar nuestro accionar en fe.

Los predicadores que empiezan a seducir a los creyentes tienen una habilidad especial: su calidad oratoria. Por las veces que debe enfatizar, podemos notar que la iglesia relaciona buen discurso con buen mensaje. Pablo les advierte que la calidad de la exposición no vale de nada si lo que se dice no tiene nada que ver con el evangelio de Jesucristo.

Así pues, en el verso 20 del capítulo 11 nos da Pablo una especie de escalera de descenso hacia la manipulación religiosa por parte de estos pseudo-apóstoles. Son cinco pasos los que se dan y que amenazan llevar a la iglesia de la libertad en Cristo a la opresión de dichos líderes.

Predicadores legalistas (Si alguno os esclaviza)

Pablo da como primer paso hacia la opresión espiritual el estar dispuestos a aceptar predicadores que enfatizan el sometimiento a su autoridad por encima de cualquier cosa. Predicadores cuya exposición se enfoca casi exclusivamente en amenazas contra aquellos que se revelen contra su autoridad. Cada predicación guarda relación con la advertencia de que sólo a través de dicho predicador se puede encontrar la verdadera y pura revelación de Dios. Podemos hablar de dos tipos de amenaza:

  1. Lo que pasaría si los creyentes contradicen al líder

  2. Lo que pasaría si los creyentes se alejan del líder.

En el un caso, la amenaza es para obedecer todo lo que el pastor, profeta o apóstol determine que es lo cierto. El mero cuestionamiento recibe la condenación del mismo y la amenaza incluso del fuego eterno por su osadía.

wolf-in-sheeps-clothingEn el segundo caso, la amenaza va en el sentido del abandono de la iglesia. El creyente es forzado al convencimiento de que sólo en ese lugar puede hallar la verdad. La amenaza de maldiciones a quienes salen de la congregación hace más difícil dejar al grupo.

Frente a esto, no podemos dejar de recordar que Jesús mismo enfatizó: conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Además, el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas advierte: a libertad habéis sido llamados, sólo que no uséis la libertad como ocasión para el pecado. En ambos casos, y en la práctica del mismo apóstol Pablo, vemos que la libertad del creyente es valiosa. Pablo al hablar a los corintios, no se impone sino que poco a poco va dando más libertad a las iglesias para que se autogobiernen, cosa que los pseudoapóstoles no querían permitir.

Predicadores ambiciosos (si alguno os devora)

El segundo paso que se da en el descenso hacia la esclavitud lo caracteriza Pablo con la palabra katedsio que es precisamente la misma que usan los evangelios cuando Jesús habla de los escribas que devoran las casas de las viudas (Marcos 12:40). Estos falsos apóstoles buscaban obtener la mayor cantidad posible de dinero de sus feligreses. Su objetivo no es espiritual. Se valen de lo espiritual para extraer a los creyentes sus casas y todas sus pertenencias. Los creyentes que ya han considerado más relevante la palabra del falso apóstol de Cristo que la misma palabra de Cristo, se dejan convencer por sus timos. Creen en sus engaños y entregan sus posesiones a los astutos predicadores fraudulentos. Es muy fácil usar la Biblia y recortar trozos de la misma como argumento para persuadir a los creyentes de la necesidad de despojarse de sus bienes materiales para dejarlos al predicador que en ese momento, gracias a su crecimiento espiritual, está en capacidad de ejercer una sabia mayordomía de todo lo que los creyentes entregan. Con esta y muchas otras sutilezas engañan a los creyentes para devorar sus bienes. Si ya estamos en este escalón, es mejor salir huyendo antes que terminemos completamente timados por los ministros de Satanás que se han disfrazado de ministros de justicia (2 Cor 11:15).

EvangelioProsperidad

Predicadores manipuladores (si alguno se aprovecha de ustedes)

El tercer paso lo relaciona Pablo con la simple generalidad de ocasiones que toman los falsos apóstoles para aprovecharse de los creyentes. Desde trabajos mal remunerados, favores forzosos, ofrendas exageradas e incluso favores sexuales pueden llegar a incluirse en este ámbito. Pablo habla de aprovecharse de la docilidad de los discípulos que están dispuestos a obedecer por temor a represalias. En la medida en que los creyentes han ido descendiendo por esta escalera de sometimiento, cada vez más su voluntad se ido desintegrando hasta quedar a merced del falso maestro. El límite del abuso, no es ya marcado por el creyente sino por los apetitos del falso maestro. Es necesario caer en la cuenta de que todo esto nada tiene que ver con Jesucristo. Se trata simplemente de servidores del pecado que buscan personas oprimidas por su culpa o incapaces indagar en la Palabra de Dios para irlos ‘domesticando’ paulatinamente.

Predicadores con contacto directo con Dios (Si alguno se enaltece)

Los falsos predicadores tienden a considerarse exclusivos en su trato con Dios. Desde su manera de hablar (el Señor me dijo…, estaba hablando el otro día con Dios…, muchas de las cosas que Dios me ha dicho no están escritas en la Biblia) hasta la manera de actuar, los falsos apóstoles pretenden ser superiores a todos los demás creyentes y líderes eclesiales. En el caso de Corinto, los falsos apóstoles que se encuentran engañando a la iglesia se presentan como superiores al apóstol Pablo. La iglesia les debe un respeto mayor por tratarse de iluminados de orden superior en la escala apostólica.

El único objetivo de esta estrategia es eliminar a los rivales. Los falsos apóstoles, al presentarse como superiores a los demás logran que los creyentes consideren que nada de lo que otros ministros del Señor puedan decir sea aceptado pues el superapóstol que los dirige es muy superior a los demás. Así el lazo está casi completamente cerrado. Los creyentes no pueden dudar del falso maestro porque este es único y lo que otros digan por los mismos creyentes será rechazado. Es así como llegan a volverse esclavos de la herejía.

Contrario a esto, nuevamente, Jesús, nos llama a la libertad y no a la esclavitud. Pablo, al ver que hay disputas entre los cristianos gentiles y los cristianos judíos, no toma una decisión arbitraria, negando autoridad a los doce (que están a favor de los cristianos judíos) sino que realiza una reunión con ellos para llegar a acuerdos. Esto diferencia a los verdaderos apóstoles de los falsos. Los primeros buscan consensos y se disponen a servir mientras los segundos oprimen a los creyentes y sólo buscan ser servidos.

Predicadores que hacen uso de la violencia (si alguno os da de bofetadas)

El último paso que menciona Pablo es el de la violencia física y verbal. Los creyentes, incapaces ya de cuestionar a sus líderes, aceptan que los falsos apóstoles actúen con violencia contra ellos, tanto de manera física como verbal. La prepotencia y arrogancia de los falsos apóstoles se muestra en todo su esplendor mientras humillan y denigran a sus seguidores. Desde el desprecio de sus ofrendas, los gritos y los golpes pueden ser vistos entre quienes han llegado a este límite de opresión espiritual.

A lo largo de toda esta escalera es posible salir de esta falsa religiosidad que, de hecho, se convierte en idolatría del falso maestro. En todo momento podemos liberarnos de estas ataduras. Todas aquella maldiciones con que los creyentes son amenazados son meros ardides puestos para manipular. No permitamos que los ministros de Satanás tomen el lugar de Jesucristo y nos terminen llevando hacia un camino de dolor y falsedad. Salgamos en cuanto podamos y volvamos nuestros ojos al Dios único y verdadero, el Dios de amor y de libertad.