El Croissant

Hace varios años, cuando estuve estudiando francés, recuerdo que nos enseñaron que la palabra croissant venía de esa lengua y que significaba “creciente”. La forma particular que tiene aquel tipo de pan como de una luna creciente es lo que hacia que se lo denominará de esa manera.

Emocionado con mi recién aprendida palabra fui a una cafetería cercana y pedí un café americano y un croissant – y me esforcé por pronunciar la palabra como me habían enseñado-.

El mesero me quedó mirando y me dijo: qué? A lo cual volví a insistirle: un croissant pero por segunda vez ñ entendió mi pedido. Así que señale al en dirección al pan que podía verse en una vitrina. El lo miro y con una sonrisa me dijo: Ah! Un ‘cachito’

Le dije: Sí.

Curiosa situación la que pase y en la cual me sentí avergonzado por tratar de darme de muy entendido en temas particulares. La verdad es que regreso a ver ese momento y pienso en las ocasiones en que, como creyentes también, hablamos de maneras muy particulares, decimos cosas muy rebuscadas que solo quienes viven con una Biblia bajo el brazo pueden entender.

Veo a Jesús compartiendo el mensaje del Reino de Dios en términos tan sencillos que hasta el más iletrado de su tiempo podía entenderlo y podía gozarse con él por su pronta venida. Veo a los profetas usando su vida misma para manifestar el mensaje que les había sido compartido para el pueblo. Veo a Dios mismo haciéndose metáfora en Jesucristo para explicarnos quién es él y como es su amor. Veo todas estas manifestaciones de su gracia y luego veo nuestras actitudes como creyentes y me siento un poco avergonzado. El mensaje por el cual Jesús se desvivía por hacerlo comprensible nosotros parecemos esforzarnos en hacerlo complicado. La buena nueva la llenamos de trabas de tal manera que la alegría que debería transmitir se ve trucada por un gesto amargo en la exposición.

Nos hace falta volver a los campos de Galilea, escuchar a Jesús hablándoles a los campesinos y enseñándoles la bienaventurada vida que nos ha sido ofrecida en el Reino de Dios.

La Reforma Protestante y su legado para nosotros

En su momento Martin Lutero, un monje agustino alemán, publicó en la puerta de la catedral de Wittenberg noventa y cinco puntos o tesis que, a su parecer, debían ser debatidos por los estudiantes de teología de la universidad de aquella ciudad. El manuscrito estaba en latín, por lo que el mismo no pretendía encender la mecha de la revolución sino simplemente llamar a un debate entre clérigos.

tesis_de_lutero

El mensaje fue traducido al alemán por la gente de la ciudad que vio lo revolucionario de sus ideas y, aprovechando la imprenta de tipos móviles que hacía poco menos de 70 años había sido inventado por Johannes Gutenberg, la difundió por todo el norte europeo.

Este fue el inicio de la Reforma. De todos modos, muchos elementos políticos, económicos, así como también religiosos se mezclaron para fraguar este evento de trascendental importancia para el futuro del cristianismo. No sólo fue el ímpetu reformador de Lutero lo que impulsó este suceso -aunque sin él probablemente las cosas hubiesen tardado mucho más en gestarse y quizás se hubiesen desarrollado de otra manera-, también estuvieron detrás el anhelo de una justificación religiosa para sus intereses independentistas por parte de los príncipes alemanes, así como la visión imperialista de Carlos I de España, quien dos años más tarde se convertiría en el emperador Carlos V del Sacro Imperio Románico Germano.

Por otro lado, la crisis de la iglesia católica en ese momento de la historia es verdaderamente alarmante. Así, por ejemplo, la presión que ejercieron los reyes católicos de España (abuelos de Carlos I) sobre el papado llevaron a este último a delegar en el poder político la autoridad de decidir sobre los arzobispos de las tierras bajo su poder. El caso más escandaloso en su tiempo será el del nombramiento de Alonso de Aragón, hijo ilegítimo del Rey Fernando el católico como arzobispo de Saragoza en 1475. Ante las presiones del Papa, este nombramiento se aplazará hasta 1478 cuando, con la venia papal, es nombrado el muchacho de 8 años de edad como arzobispo de la ciudad.

Los escándalos, a su vez, que vienen de la santa sede y el excesivo gasto que realizan en las diferentes expresiones artísticas enardecen aún más al pueblo creyente de Europa. De igual manera, todos los comentarios que se van desarrollando alrededor de la casa de los Borgia (Alejandro VI pertenece a esta familia) hacen cada vez más político que religioso el tema del papado.

La reforma protestante va plantear entonces una serie de cuestionamientos que hoy en día nos hacen bien recordar.

La relevancia de la Biblia como norma de fe y conducta.

Ante los abusos que se cometen de la tradición en favor de determinadas políticas y cierto tipo de prácticas y costumbres, la iglesia va perdiendo crédito como receptora de la verdad y la moral. Frente a este vacío ético, nos plantea Martín Lutero al texto bíblico como el ente normativo, no sólo de los creyentes, sino también de la iglesia y de sus autoridades.

Hoy por hoy se vuelve necesario recordarlo frente a tantos movimientos cristiano-evangélicos que empiezan a hacer lo que en su tiempo se hizo con la tradición: torcer el texto hasta que diga lo que nos interesa que diga. Es muy común escuchar en muchos púlpitos prédicas que surgen de algún texto tomado de manera aislada con el fin de elaborar sobre el mismo doctrinas que nada tiene que ver con el espíritu del texto.

Al igual que en los tiempos previos al renacimiento, en los cuales la interpretación alegórica de la Biblia había llegado a excesos inimaginables, hoy en día se ha vuelto a poner de moda el alegorismo en la interpretación del texto. No interesa lo que el texto, es decir, el autor quiso hablarnos, sino que de manera ociosa se superpone una interpretación fantasiosa que sea más del agrado de la gente y que apele de manera más efectiva a las emociones.

Poder considerar a la Biblia como la norma de fe y conducta nos planteaba como propuesta de fondo, evitar que determinadas autoridades o eventuales carismáticos de turno se aprovecharan la fe para absolutizar en sus manos el poder. La Biblia como autoridad última nos impele a un determinado grado de democracia al interior de las iglesias pues, delante de ella todos somos iguales. De hecho, el erudito bíblico, no debía ser visto como la máxima autoridad de la iglesia sino como un instrumento a través del cual la iglesia podía tener más claro el mensaje bíblico.

La iglesia no determinaba el mensaje bíblico, sino que el mensaje bíblico debía determinar el anuncio de la Iglesia. Pero, esto planteaba otro problema: cómo podemos confiar en la veracidad de los enunciados de los eruditos bíblicos.

La razón como guía del estudio de la Biblia

Muy a menudo se suele recordar que Martín Lutero en dieta de Worms dijo que no se retractaría a menos que lo convencieran por medio de las Escrituras. No obstante, olvidamos la segunda parte de sus palabras. El dijo que no se retractaría “a menos que sea convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes”. Martín Lutero considera en ese momento a la razón humana en un nivel similar que las Escrituras. Para él hasta cierto punto, la razón humana puede llegar a las verdades bíblicas si actúa en todo rigor.

dieta-de-worms

De allí surgirá algo que será muy importante para el desarrollo del protestantismo: el estudio racional de la Biblia. No podemos considerarnos protestantes si despreciamos el uso de la ciencia y de la razón para el estudio de los textos bíblicos. Es un hecho de la exégesis, el estudio histórico-crítico de los textos bíblicos son el resultado de las convicciones que se encuentran germinalmente en Martín Lutero.

Durante el siglo XIX se dieron ciertos excesos en el análisis científico de los textos bíblicos de los cuales nació la teología liberal la cual despoja a la Biblia de su razón de ser y desmenuza a Jesucristo hasta entregarlo como un cadáver diseccionado a su esposa la iglesia. Sin embargo, estos excesos no deben disuadirnos del análisis racional de la Biblia. Esa tricotomía del amor a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con todas las fuerzas debe vivirse en el estudio serio de la Palabra.

Esto nos llama la atención hoy en día ya que nos encontramos con movimiento pseudomísticos que dejan de lado la razón para enfocarse meramente en “lo sobrenatural”. Se pierde el rigor en el estudio y se da lugar a expresiones extáticas que nada tienen que ver con el cristianismo. Los nuevos modelos de adoración y liturgia que se han puesto de moda en todas las iglesias evangélicas durante los últimos 25 años sólo apelan a las emociones, exaltan las pasiones y buscan llevar al pueblo de Dios a un estado de trance o histeria colectiva propio de manipuladores y que en nada se parece a los relatos bíblicos o a las narraciones de los milagros de Jesús.

Hemos hecho de los cultos cristianos meros espacios de catarsis emocional que liberan a las personas de su estrés pero que en nada cambia su manera de ser, o, peor aún, los vuelven cada vez más fanáticos y adictos de este tipo de experiencias “sobrenaturales”.

El mensaje de la cruz es el mensaje del evangelio

A veces se nos olvida o quizás nunca le hemos dado un vistazo a esas famosas 95 tesis de las que tanto se hablan. Las tesis 92 a 95 en particular son bastante impactantes y también relevantes para nuestros días.

  1. Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: “Paz, paz”; y no hay paz.

  2. Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: “Cruz, cruz” aunque no haya cruz.

  3. Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.

  4. Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.

Martín Lutero se indignaba al ver cómo se ofrecía a todos los creyentes de su tiempo paz y prosperidad a cambio del pago de las indulgencias. La fe se había vuelto un negocio y muy rentable. Ante esto, Lutero reclama y pide que se vayan aquellos predicadores de la paz y la prosperidad que no son verdaderos predicadores del evangelio. Por el contrario, plantea Lutero, quienes deberían ser alentados son aquellos predicadores que le recuerdan al pueblo de Dios que el seguimiento de Cristo no es fácil. Que ser discípulos del Señor no es un paseo por el campo sino, en muchas ocasiones, un camino de gran tribulación.

Las ilusorias promesas de los falsos maestros deberían ser reprendidas pues engañan a la gente y pervierten el evangelio.

Es exactamente lo que se debe volver a proclamar. Que las promesas de prosperidad, abundancia, riquezas que tanto se proclaman hoy desde tantos púlpitos deberían ser reprendidas mientras que el mensaje verdadero del evangelio debe volver a ser enaltecido. Muchos púlpitos han dejado de ser altares de la Palabra de Dios para convertirse en escenarios desde los que se exponen mensajes motivacionales, discursos de autosuperación, lecciones de liderazgo, etc. El mensaje del evangelio que edifica, pero también reprende, que redarguye, pero también afirma, ese es el mensaje de que debe ser predicado.

Es triste escuchar prédicas que tienen más elementos extraídos de “piense positivo”, “declárelo y será suyo”, “confiesa las promesas de Dios para su vida”, etc., que verdaderos análisis de la Palabra de Dios. En un par de ocasiones me he preguntado realmente “para qué llevé la Biblia a la iglesia si no la usaron para nada”. En varios videos de pastores de fama internacional he podido ver mensajes en los cuales la Biblia no tiene ningún valor. Por dar un caso, una predicación pude ver en la que se citaba un texto bíblico y ante la impaciencia del predicador por no lograrlo encontrar (era un profeta menor), decidió cerrar su Biblia y seguir su prédica sin ella ¿Cómo una iglesia que proclama que el Rey es Jesús puede hacer eso con la Palabra?

La Iglesia debe guardar distancia de la Política

Un último tema que surge de aquellos inicios de la reforma protestante es el reclamo hecho a una Iglesia que había hecho de la política su herramienta y a un Estado que había hecho de la Iglesia su sirvienta.

Todos los problemas que la Iglesia Católica tuvo durante la era del renacimiento surge de la mezcla de la política con la religión.  Hay historiadores que plantean que estos problemas iniciaron cuando Pipino el breve, padre de Carlomagno, entregó en manos de la Iglesia de Roma 22 ciudades de la zona central de Italia conquistadas por él. Con ellas surgió en el siglo VIII el Estado Pontificio y con ello surgieron las ansias de poder, el deseo de llegar al papado, no por el servicio sino por las riquezas que implicaban.

El vínculo entre política y religión no es nuevo y no finalizará allí. Y los protestantes no dejarán de ser tentados con el tiempo por la política. La iglesia Luterana se dejó seducir en el siglo XX por Hitler y su propuesta de una Iglesia Alemana fuerte bajo la égida del Reich.

Berlin, Dom, Einführung des Reichsbischofs

Pocos fueron los pastores luteranos que rechazaron esta mezcla por medio de la confesión de Barmen en 1934.  En el punto cinco de tal confesión, dice:

“Rechazamos la falsa doctrina que el Estado, encima de su ministerio especial, pudiera y tuviera que ser el único y total regulador de la vida humana y de esta manera también determinante del destino de la iglesia. Rechazamos la falsa doctrina que la Iglesia, encima de su misión especial, pudiera y tuviera que apropiarse de la dignidad del Estado, convirtiéndose de esta manera en una agencia estatal”.

Los firmantes de esta confesión no hacen sino ratificar lo que ya se había propuesto en los tiempos de la reforma protestante -antes de que John Locke en su Carta sobre la Tolerancia (1689) hablase sobre la separación entre la Iglesia y el Estado-. En 1530 en la confesión de Augsburgo, la Iglesia Protestante manifestó que:

[…] las dos autoridades, la espiritual y la temporal, no deben confundirse ni mezclarse pues el poder espiritual tiene su mandato de predicar el Evangelio y de administrar los sacramentos. Por lo tanto, no debe usurpar otras funciones; no debe poner ni deponer a los reyes; no debe anular o socavar la ley civil y la obediencia al gobierno; no debe hacer ni prescribir a la autoridad temporal leyes relacionadas con asuntos profanos

confesion-de-augsburgo

Nos llama la atención este texto principalmente frente a dos fallos muy comunes en la actualidad. Por un lado, se ha visto pastores que basados en los famosos “Dios me dijo” se lanzan a de candidatos a la presidencia en distintos países. Sin ningún conocimiento sobre temas políticos y sin dejar de lado su labor pastoral hacen esporádicas incursiones en la política avergonzando al evangelio con su ignorancia de temas básicos de la fe y de la política.

Por otro lado, y en función de lecturas marxistas del texto bíblico se ven cristianos que presionan a la iglesia para que deje su labor evangelizadora y se inmiscuya en los problemas sociopolíticos de nuestros tiempos. Estas lecturas marxistas nos vienen desde el lado católico cuya visión acerca de la separación entre Estado e Iglesia nunca fue del todo aceptada. Es así pues que entre los teólogos de la liberación católicos y entre quienes se han dejado guiar por sus resultados proponen una politización de la iglesia a ultranza.

Si algo nos dejó la Reforma Protestante es este anhelo de separar el poder espiritual del poder temporal de modo que cada uno haga su labor en su terreno. Alexis de Tocqueville aplaudió con entusiasmo esta manera de ver las cosas en su estudio sobre la Democracia en América. La labor de la iglesia no es inmiscuirse en política, promover partidos políticos o alentar determinadas ideologías sociales. La labor de la Iglesia es formar a los creyentes para que sepan tomar decisiones políticas con sabiduría. En la medida en que, como iglesia sabemos formar ética y moralmente a los creyentes estamos cumpliendo con nuestra labor política.

Estos son al menos tres aspectos que creo son necesarios resaltar de la Reforma protestante en nuestros tiempos.

Lecciones que nos deja un desastre

Un momento duro ha atravesado la nación ecuatoriana en los últimos nueve días. El terremoto que destruyó casi totalmente una ciudad manabita y dejó con graves daños otras tantas ha sido uno de los golpes de la naturaleza más fuerte que hemos recibido en las últimas décadas.

Reflexionando

Luego de un poco más de una semana cabe hacer una reflexión acerca de lo sucedido y de las lecciones que nos deja a futuro. Si bien, aún nos encontramos realizando el proceso de duelo, es decir, la asimilación de una situación tan dura, nos vemos en la necesidad de mirar atrás para corregir lo que no se hizo apropiadamente.

La negligencia a la larga sale cara.

Es un hecho que ha sido confirmado por diferentes especialistas el hecho de que las construcciones que se desplomaron en las diversas ciudades costeras adolecían de terribles fallos de construcción.

El arquitecto Fausto Cardoso, consultado por la BBC Mundo acerca de las falencias arquitectónicas de los edificios dijo:

Igual este terremoto en cualquier parte del mundo te tiraba casas abajo, pero hay casas que aguantaron porque las construyeron de forma más consciente. Muchas personas, para ahorrar dinero, ahorran materiales. O son inescrupulosos los maestros contratistas y ponen materiales de menor calidad. Eso no es sólo en Manta, sino en todo el Ecuador

Lamentablemente es una cosa muy común que los ecuatorianos buscan ahorrarse unos centavitos construyendo sus casas con materiales de menor calidad, sin la asesoría de algún especialista en el ramo y sin permisos municipales de construcción.

La negligencia en la construcción generó más dolor del que podría haber provocado este terremoto de haber sido construidas las casas y edificios con la debía planificación y vigilancia en el uso delos materiales apropiados.

Algo que caracteriza nuestra idiosincrasia nos ha traído graves consecuencias en el presente. Es un desafío a futuro dejar de lado esta actitud para asumir todas nuestras actividades con la diligencia de se requiere.

La corrupción nos cuesta más que el dinero.

Uno de los inconvenientes con los que nos topamos al momento de realizar los trámites relacionados con la construcción de edificios o casas es con una interminable serie de trámites burocráticos en medio de los cuales poco a poco parece ir empantanándose nuestro anhelo de llevar adelante una construcción.

En estas circunstancias, la opción más adecuada parece ser la de algún tramitador con amigos al interior del gobierno que nos facilite los trámites o, incluso, que “haga de la vista gorda” sobre ciertos aspectos peligrosos e ilegales de la construcción que se quiere realizar.

En primera instancia parecería que el mayor problema que vamos a enfrentar luego de haber hecho uso de la corrupción para acelerar nuestros procesos administrativos es un malestar ético en nuestra conciencia. Lo cierto es que muchos edificios que tal vez pasaron desapercibidos en las oficinas de la administración pública por medio de pequeños subterfugios legales y administrativos terminaron colapsando con un enorme costo de vidas.

¿Se puede ganar más a través de la integridad?

La Biblia misma advierte: “No aceptarás soborno, porque el soborno ciega aun al de vista clara y pervierte las palabras del justo” (Éxodo 23:8). Así como se le pide al sacerdote que no acepte sobornos, la petición al pueblo es implícita: No sobornes a tus autoridades porque los echarás a perder.

Siempre es bueno guardar para los días malos

Una costumbre muy nuestra es la de “vivir al día”. No importa cuál sea el salario, se gasta hasta el último centavo. Se tiene una especie de temor a que, si no lo gastamos hoy, desaparecerá para el día de mañana. Siempre hay una emergencia, un apuro, un imprevisto por el cual no podemos ahorrar. Pero desde el Antiguo Testamento podemos ver que el ahorro en tiempos de vacas gordas es la única manera de estar prevenidos para los tiempos de las vacas flacas.

Pensar que nunca vendrán las catástrofes, que siempre podremos mantener el mismo estilo de gastos sólo es un megáfono llamando a los problemas. Uno de los mayores problemas con que nos enfrentamos cuando no hemos previsto por medio del ahorro para los días malos es que cuando estos llegan, debemos buscar desesperadamente en prestamistas y usureros para que nos socorran a intereses exorbitantes.

Las claves de una buena administración

Quizás más allá de gastarnos lo que tenemos, muchos hemos tomado el mal hábito de endeudarnos sobre el futuro en cosas inservibles, cosas que no generan ganancias sino que sólo se van acumulando en la sala, en el comedor, en la cocina, etc. Tanto endeudamiento nos toma por sorpresa cuando de pronto nos encontramos frente a una crisis como la que se ha tenido que enfrentar.

sin-duda-sin-deuda

¿Gastar hasta endeudarnos y más allá?

Muchas más reflexiones nos quedan de esta catástrofe, y cada uno puede hacer su propio recuento de lo que le ha enseñado este momento duro de nuestra historia, pero sólo anhelamos que estas lecciones las podamos tomar para no ser sorprendidos como país y como individuos en otra ocasión sin nada con qué defendernos.

Hoy abraza a cada milagro de tu vida

Creo que todos estamos conmovidos en este momento por la pérdida de tantos seres queridos y muchos se estarán preguntando… ¿por qué? Porque Dios permite estos acontecimientos… sólo puedo decir que su plan es perfecto… y Él tiene un gran propósito con cada circunstancia…

Dime si no paso por tu cabeza ¿Y si hubiese sido yo?

 Lagrimas

Hoy después de orar comprendí que muchos vivimos en un estado de confort. Creyendo que hemos hecho lo suficiente y que somos merecedores de nuestros bienes materiales. Logros y títulos…

 Estas circunstancias nos ayudan a pisar con los dos pies la tierra que nuestro padre nos heredó… nos permite recordar que nada de lo que tenemos lo hemos ganado… que vivimos porque su GRACIA existe.

 Todo lo que tienes… familia… amigos… bienes materiales… todo es un regalo inmerecido de Dios… y cuando lo has perdido todo… crees que Él te quitó algo que era tuyo… cuando tu propia vida le pertenece a EL

 ¡Hoy entendí por fin… que debemos ser agradecidos por cada milagro que camina con nosotros cada día!

 Hoy agradezco a Dios por todo lo que El decidió prestarme… mi vida… mi esposo, mi hijo, mi familia, mi trabajo, por todos y cada uno de ustedes… ya que todos somos milagros vivientes para otros.

 Pero sólo valoramos todos sus milagros… cuando los perdemos para siempre.

 ¡Estas circunstancias pasan para voltear tu mirada a Dios… para que al ver un rescate milagroso tu corazón pueda conmoverse y para que puedas valorar todos los milagros de tu vida… que hasta el momento no eran evidentes!

abrazo

¡Hoy abraza a cada milagro de tu vida… valora… vive… y que Dios siga caminando contigo!

Sonia Matamoros

¿Jesús fue un hereje?

Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; y, sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.

Se entiende por herejía una idea contraria a los dogmas o principios de una religión. Y precisamente en las referencias de Lucas 4:25-27 vemos a un Jesús muy crítico de las doctrinas de los judíos. Ya en el verso siguiente podemos ver la manera cómo ellos reaccionaron ante estas aseveraciones de Jesús: “Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas”.

La aseveración de Jesús de que la bendición, la gracia y la misericordia de Dios pueden haber llegado en su tiempo a personas que se encontraban más allá de las fronteras de Israel, a gente más allá de la religión judía, les parecía a ellos una falta de respeto contra el Dios de Israel.

a los pies de jesus foto

Si bien los judíos conocían muy bien los relatos mencionados por Jesús, la aclaración de que había muchos necesitados de sanidad y sustento en Israel, los cuales no los recibieron y contrariamente fueron dados a los “paganos” era ofensivo para sus oyentes. La herejía, respecto de la forma de ver judía se encontraba en el hecho de que se plantease que Dios tiene misericordia de los gentiles tanto como del pueblo de Dios.

Habría que considerar esta aseveración en la medida en que nosotros hemos vuelto a clausurar la misericordia de Dios para los no cristianos. Es muy común el conflicto sobre si Dios puede o no puede escuchar la oración de alguien que no es cristiano, y en algunos casos incluso si no es un cristiano-evangélico-calvinista-infralapsariano-premilenarista-pretribulacionista-antipentecostal, etc. Pero en repetidas ocasiones vemos a un Jesús que llevó bendición a quienes no eran judíos ortodoxos practicantes sino samaritanos con fama de apóstatas o a una sirofenicia de quien Marcos enfatiza que era hellenys, es decir, griega. Este énfasis no es simplemente gentilicio, evidenciaba que aquella mujer era pagana y adoraba a dioses paganos y clamo a Jesús por sanidad para su hija y la recibió. También vemos en los evangelios a un centurión romano quien recibe sanidad para su criado sin ser judío.

el_poder_de_la_oracion

El mensaje de Jesús enfatizó mucho esta idea como por ejemplo cuando dijo que “Dios hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos y pecadores”.  Si algo evidenció Jesús en su enseñanza es que más grande que nuestros esquemas doctrinales es la misericordia de Dios. Evidentemente, Jesús predicó del juicio, pero en términos de una condenación que viene de las mismas obras o pecados que realizamos más no como una condenación divina como tal. La actitud de Jesús ante los pecadores fue más bien fue: Yo no te condeno, vete y no peques más.

Aprendamos a sentir de la manera que sintió Cristo con su misma misericordia y bendición ante quienes lo buscan en su angustia.

No todo predicador que cita la Biblia es bíblico

“Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.” ( CORINTIOS 1 02 : 1 )

Las redes sociales nos han abierto a un mundo de predicadores así como de ideas que a nivel mundial se promocionan a diario. A menudo empezamos a ha escoger a nuestros favoritos en base a su elocuencia al hablar. Así, pues, cada creyente tiene sus predicadores favoritos o sus orientadores espirituales predilectos basados qué tan entretenidos o atractivos suenan.

oratoria

El texto de que mencionamos al inicio nos muestra una actitud en los tiempos del origen de la iglesia. Los creyentes de la ciudad de Corinto empezaron a seguir a uno y otro predicador en base a la elocuencia de los predicadores o a las sutilezas de sus maneras de predicar.

El apostol Pablo les muestra -y a nosotros también- que nos es la elocuencia lo que nos debe motivar a escuchar a un predicador sino su fidelidad al mensaje de Jesucristo.

Buen-Pastor

Cualquiera sea el canal por medio del cual estamos recibiendo algún mensaje de Dios, debemos evaluarlo en base a qué tanto nos aproxima a Jesucristo y no en base a que tan elocuente, carismatico, chistoso o convincente es.

En el Antiguo Testamento vemos que los israelitas muchas veces escucharon el mensaje de los falsos profetas porque era de acuerdo a sus deseos. Ananias le predica a Jerusalén bendición, abundancia y la destrucción de sus enemigos y fue querido mientras que Jeremías predicó de parte de Dios juicio por los constantes pecados de Jerusalé. Nadie quiso oírlo pero al final sus palabras se cumplieron.

biblia11

Escucha la Palabra de Dios, por dura e impopular que sea. Sera vida a ru espíritu.

Bendiciones