Lecciones que nos deja un desastre

Un momento duro ha atravesado la nación ecuatoriana en los últimos nueve días. El terremoto que destruyó casi totalmente una ciudad manabita y dejó con graves daños otras tantas ha sido uno de los golpes de la naturaleza más fuerte que hemos recibido en las últimas décadas.

Reflexionando

Luego de un poco más de una semana cabe hacer una reflexión acerca de lo sucedido y de las lecciones que nos deja a futuro. Si bien, aún nos encontramos realizando el proceso de duelo, es decir, la asimilación de una situación tan dura, nos vemos en la necesidad de mirar atrás para corregir lo que no se hizo apropiadamente.

La negligencia a la larga sale cara.

Es un hecho que ha sido confirmado por diferentes especialistas el hecho de que las construcciones que se desplomaron en las diversas ciudades costeras adolecían de terribles fallos de construcción.

El arquitecto Fausto Cardoso, consultado por la BBC Mundo acerca de las falencias arquitectónicas de los edificios dijo:

Igual este terremoto en cualquier parte del mundo te tiraba casas abajo, pero hay casas que aguantaron porque las construyeron de forma más consciente. Muchas personas, para ahorrar dinero, ahorran materiales. O son inescrupulosos los maestros contratistas y ponen materiales de menor calidad. Eso no es sólo en Manta, sino en todo el Ecuador

Lamentablemente es una cosa muy común que los ecuatorianos buscan ahorrarse unos centavitos construyendo sus casas con materiales de menor calidad, sin la asesoría de algún especialista en el ramo y sin permisos municipales de construcción.

La negligencia en la construcción generó más dolor del que podría haber provocado este terremoto de haber sido construidas las casas y edificios con la debía planificación y vigilancia en el uso delos materiales apropiados.

Algo que caracteriza nuestra idiosincrasia nos ha traído graves consecuencias en el presente. Es un desafío a futuro dejar de lado esta actitud para asumir todas nuestras actividades con la diligencia de se requiere.

La corrupción nos cuesta más que el dinero.

Uno de los inconvenientes con los que nos topamos al momento de realizar los trámites relacionados con la construcción de edificios o casas es con una interminable serie de trámites burocráticos en medio de los cuales poco a poco parece ir empantanándose nuestro anhelo de llevar adelante una construcción.

En estas circunstancias, la opción más adecuada parece ser la de algún tramitador con amigos al interior del gobierno que nos facilite los trámites o, incluso, que “haga de la vista gorda” sobre ciertos aspectos peligrosos e ilegales de la construcción que se quiere realizar.

En primera instancia parecería que el mayor problema que vamos a enfrentar luego de haber hecho uso de la corrupción para acelerar nuestros procesos administrativos es un malestar ético en nuestra conciencia. Lo cierto es que muchos edificios que tal vez pasaron desapercibidos en las oficinas de la administración pública por medio de pequeños subterfugios legales y administrativos terminaron colapsando con un enorme costo de vidas.

¿Se puede ganar más a través de la integridad?

La Biblia misma advierte: “No aceptarás soborno, porque el soborno ciega aun al de vista clara y pervierte las palabras del justo” (Éxodo 23:8). Así como se le pide al sacerdote que no acepte sobornos, la petición al pueblo es implícita: No sobornes a tus autoridades porque los echarás a perder.

Siempre es bueno guardar para los días malos

Una costumbre muy nuestra es la de “vivir al día”. No importa cuál sea el salario, se gasta hasta el último centavo. Se tiene una especie de temor a que, si no lo gastamos hoy, desaparecerá para el día de mañana. Siempre hay una emergencia, un apuro, un imprevisto por el cual no podemos ahorrar. Pero desde el Antiguo Testamento podemos ver que el ahorro en tiempos de vacas gordas es la única manera de estar prevenidos para los tiempos de las vacas flacas.

Pensar que nunca vendrán las catástrofes, que siempre podremos mantener el mismo estilo de gastos sólo es un megáfono llamando a los problemas. Uno de los mayores problemas con que nos enfrentamos cuando no hemos previsto por medio del ahorro para los días malos es que cuando estos llegan, debemos buscar desesperadamente en prestamistas y usureros para que nos socorran a intereses exorbitantes.

Las claves de una buena administración

Quizás más allá de gastarnos lo que tenemos, muchos hemos tomado el mal hábito de endeudarnos sobre el futuro en cosas inservibles, cosas que no generan ganancias sino que sólo se van acumulando en la sala, en el comedor, en la cocina, etc. Tanto endeudamiento nos toma por sorpresa cuando de pronto nos encontramos frente a una crisis como la que se ha tenido que enfrentar.

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¿Gastar hasta endeudarnos y más allá?

Muchas más reflexiones nos quedan de esta catástrofe, y cada uno puede hacer su propio recuento de lo que le ha enseñado este momento duro de nuestra historia, pero sólo anhelamos que estas lecciones las podamos tomar para no ser sorprendidos como país y como individuos en otra ocasión sin nada con qué defendernos.

Veo dos caminos

Veo dos flechas. Dos líneas. Dos caminos. Y van en direcciones muy opuestas. No soy profeta ni hijo de profeta; pero dos tipos de fe cristiana se están dando a conocer en nuestros días.

EL PRIMER CAMINO

Por un lado, está la primera flecha, la primera línea y el primer camino. Dentro de este primer grupo veo antes que nada humidad y sobriedad. Veo hermanos y hermanas caracterizados por los valores de las bienaventuranzas: “los pobres en espíritu”, “los que lloran”, “los mansos”, “los que tiene hambre y sed de justicia”, “los misericordiosos”, “los de limpio corazón”, “los pacificadores” y “los que padecen persecución por causa de la justicia”.

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Son creyentes auténticamente enamorados del Señor Jesús por su grandiosa obra de salvación efectuada en ellos mediante la cruz y la resurrección. No se glorían en nada sino en el bendito Salvador. Dios es su todo. Están satisfechos en Él y por lo tanto guardan su tiempo a solas con Él celosamente. Dada su gran pasión por las cosas divinas, se regocijan en la predicación de la Palabra tal cual está escrita. Se gozan en orar y en congregarse. Se deleitan en la santidad.

En sus rostros veo cicatrices profundas, arrugas y gravedad por todas las aflicciones que han tenido que enfrentar debido a su fidelidad al Dios del Evangelio. Pero luego contemplo su corazón, y bien adentro veo perlas y joyas de inestimable valor. Veo “tesoro en vasos de barro”. Tal tesoro es el Evangelio acompañado de la presencia y el poder del Espíritu del Señor de los ejércitos. Es ese poder inconquistable el que les sostiene en cada momento de dificultad y pelea.

Éstos irán de fe en fe, sometiendo todos sus pensamientos a la voluntad de Cristo. Creen en el Dios de la Biblia; el Jesús de la Biblia; el pecado según está definido en la Biblia; la necesidad de fe y arrepentimiento; y el gran peligro de la perdición eterna. Se ven a sí mismos como simples herramientas de Dios para que Él haga su misteriosa obra a través de ellos. Son el pueblo de Dios. Tienen su contentamiento en el Señor.

Esta primera flecha, esta primera línea y este primer camino es el campo de Dios.

EL SEGUNDO CAMINO

Por el otro lado, está la segunda flecha, la segunda línea y el segundo camino.

Dentro de este segundo grupo veo antes que nada liviandad y ligereza. Veo personas caracterizadas por los valores del ‘camino ancho’: agradan a todos, son afables, graciosos, atractivos y carismáticos, no creen en el tropiezo de la cruz ni en nada que ofenda al hombre natural.

De hecho, son tan majos que hasta parecen ser creyentes verdaderos. Dicen “paz, paz” cuando no hay paz. Sólo hacen mención de un Dios de amor; no toman en serio la doctrina cristiana; y por lo tanto, ningún incrédulo jamás pensaría en oponerse a ellos.

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No obstante, en vez de amar al Jesús bíblico, han creado a otro tipo de Jesús conforme a su imagen y semejanza. Su gloria está en sí mismos. Se postran ante el gran altar del ego e incluso han moldeado al Salvador conforme a este patrón pecaminoso. Sólo toman en serio las palabras de Jesús que sirven para afirmar sus vidas materialistas y ociosas.

Por consiguiente, desechan una gran parte de la Palabra de Dios y se enfocan en las cosas positivas, bonitas, emocionantes y agradables que allí encuentran, torciendo el texto que sea con el fin de salirse con la suya.

En sus rostros veo grandes sonrisas, ropa de última moda y dientes emblanquecidos. Agradan al paladar popular. Nunca se les ocurriría sufrir por el Dios de la Biblia ya que –según ellos- el Señor no les pediría que hagan nada que les perjudiquen en los más mínimo.

Dios sólo quiere que bailen, se rían y se diviertan. Al contemplar su corazón, veo “los deseos de la carne”, “los deseos de los ojos” y “la vanagloria de la vida”. Son nubes sin agua, árboles sin raíces, anclas hechas de lana. ¡Forma sin contenido! ¡Apariencia sin profundidad! ¡Relevancia sin sustancia!

Estos irán de engaño en engaño, deificando sus propios proyectos, planes, ministerios y estrategias dando por sentado que Dios aprueba todo lo que desempeñan, aunque sea según la carne. No creen en el Dios verdadero ni en el Jesús verdadero. La única vez que creen en el pecado es cuando alguien les ofende o refuta sus creencias humanistas. El juicio, el infierno y el castigo son términos que les son desconocidos. De nuevo, no se ven como herramientas de Dios sino que han convertido a Dios en su herramienta y en su títere personal.

Esta segunda flecha, segunda línea y segundo camino es el campo del camino ancho.

CONCLUSIÓN

Veo dos flechas. Dos líneas. Dos caminos. Y van en direcciones muy opuestas. Ahora, la pregunta más importante de todas: ¿en cuál campo estás tú?

Autor: Will Graham

Tomado de: http://protestantedigital.com/magacin/39071/Veo_dos_caminos

 

Cómo enfrentar las críticas

En el trabajo, en la universidad, en el hogar podemos enfrentar continuamente críticas que nos hacen sentir desánimo, frustración e ira. Muchos de nosotros ante estas críticas cometemos, a menudo, uno de dos errores:

  1. Reaccionamos inmediatamente insultando o buscando la venganza o
  2. Nos lo tragamos y lloramos por dentro nuestra frustración.

Ni una ni la otra son buenas opciones. Lo más adecuado es aprender a sacar lo positivo de las críticas que tienen algo valioso que enseñarnos y desechar aquellas que nada bueno aportan a nuestra vida.

EL Mobbing, el Bullying y tanto otros modos de hostigamiento que podemos recibir deben ser sectivamente acogidos de acuerdo al valor que añaden a nuestra persona.

Acá algunas ideas para reflexionar sobre el tema:

El problema del siglo XXI: Sobrepeso

La revista médica The Lancet de origen británico señala que el nivel de obesidad en todo el planeta comienza a superar el nivel de desnutrición. Los problemas relacionados con el sobrepeso y la malnutrición se van acentuando paulatinamente a lo largo de todo nuestro planeta de tal modo que, de seguir el ritmo de crecimiento actual, para el año 2050 uno de cada cinco seres humanos padecerá de sobrepeso u obesidad.

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En nuestro país la obesidad infantil comienza a ser una amenaza seria, advertida el año pasado por la Organización Panamericana de la Salud.

Tanto la mala alimentación como el sedentarismo al que nos vamos sometiendo paulatinamente en la sociedad contemporánea están afectando nuestra salud llevándonos a enfrentarnos a los problemas relacionados con el sobrepeso tales como la diabetes, accidentes cerebrovasculares y cardiovasculares, así como anomalías hormonales y muchas otras más. Estas enfermedades relacionadas con el sobrepeso le cuestan actualmente a la economía mundial alrededor de dos mil millones de dólares.

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Desde una perspectiva cristiana podríamos preguntarnos qué tiene que ver esto con la fe. La verdad es que mucho. EL texto bíblico habla en ciertas ocasiones respecto del pecado de la glotonería como por ejemplo en el texto de Romanos 13,13: “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia”. De igual manera, el mismo Jesús advierte sobre los últimos tiempos en el sentido de que deben estar atentos a la venida del Señor, no sea que “se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día” (Lucas 21:34).

De igual manera, la glotonería, el exceso de comida, entra dentro de aquellos excesos condenado por la templanza que tiene que ver con la moderación en todo. La templanza es vista como un fruto del Espíritu y como tal, es parte intrínseca del creyente. Así pues, el creyente debe velar por su salud por medio de la moderación en su alimento y la moderación en su descanso.

De hecho, podríamos decir que parte de la vida cristiana debería incluir el ejercicio físico pues, como dice Pablo, “el entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor”. Si bien Pablo le pone más énfasis al ejercicio espiritual, no hace de menos al corporal.

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De igual manera debemos reconocer que, al ser nuestro cuerpo templo del Espíritu Santo, debemos estar pendientes de su cuidado como si fuese el santuario que la Palabra dice que es.

Tengamos cuidado, pues, de excedernos en comida o en una vida sedentaria, reduzcamos la cantidad de calorías que nos encontramos ingiriendo y proveámonos de un tiempo para el ejercicio corporal.

Pablo Morales Arias

Un estudio científico revela la principal causa del divorcio

Son múltiples los aspectos que afectan a un matrimonio, sin embargo la sociedad actual le dio al mismo un papel que no es suyo: el de darnos la plena felicidad. Miremos este reportaje acerca del motivo que se encontraría detrás de las crisis matrimoniales.

Anillo matrimonial

Investigación realizada durante cuatro años con más de cien parejas determinó cuál es el motivo que origina las crisis. Una misma razón puede servir para el éxito o para el fracaso en el matrimonio. Así lo revela una investigación científica realizada en la Universidad de Florida, Estados Unidos, con los casos de más de 130 parejas.

Resulta que las altas expectativas que tienen hombres y mujeres ante la vida que les depara el destino familiar pueden ser la base de una situación plena o de una intensa decepción, lo que lleva –por supuesto- a derroteros diferentes en la vida matrimonial.

El estudio publicado recientemente en la revista ‘Personality and Social Psychology Bulletin’ se basa en una visita semestral al psicólogo durante cuatro años en el que se reportó el nivel de satisfacción con su matrimonio y los problemas que tenían.

La principal conclusión del estudio es que las altas expectativas iniciales del matrimonio sólo constituyen un estímulo en aquellas parejas en los que el vínculo se logra establecer de manera más equilibrada, generando un lazo más fuerte.

Sin embargo, en aquellas parejas en que la relación no logra fortalecerse el tema de las aspiraciones incumpidas se va transformando en un abismo.

Lo que se logra establecer al analizar las respuetsas de los matrimonios es que  “la gente necesita tener una idea de lo que puede obtener de la vida familiar antes de casarse. Obviamente, esto es difícil, lo que puede explicar por qué las parejas experimentan un desajuste entre lo que demandan y lo que realmente pueden lograr”, señala James McNulty, profesor de Psicología en la Universidad Estatal de Florida y autor del estudio.

La investigación logró establecer un indicador medianemente objetivo que puede servir cómo orientación para hacer frente ante una crisis. Como es lógico, todas las pesonas desean alcanzar una buena relación en sus matrimonios, por lo que se generan un discurso en torno a ello.

Sin embargo, son las respuestas más viscerales las que indican si existe un problema. McNulty señala que si las personas “pueden sentir lo que les dice su instinto, más que el discurso racional, verán que hay un problema y entonces podrían beneficiarse de la exploración de eso, quizá incluso con un consejero matrimonial profesional”.

Tomado de: http://lifestyle.americaeconomia.com/articulos/estudio-cientifico-encuentra-la-principal-razon-por-la-que-terminan-los-matrimonios

Desde la perspectiva bíblica podríamos decir que la razón de tantas crisis matrimoniales no es tanto el poner altas expectativas sobre el matrimonio sino más bien, poner las expectativas equivocadas. Es decir, a menudo se pone al matrimonio y a la pareja como aquello que nos va a hacer felices por el resto de nuestras vidas, por lo que, cuando empiezan a surgir los problemas y las discrepancias, quienes han querido ver al matrimonio de este modo se sienten desilusionados y, en muchos casos, optan por separarse.

Pelea matrimonial

No obstante, el texto bíblico no nos muestra al matrimonio como aquello que nos va a dar la felicidad, de hecho el único que puede hacerlo es Dios. El matrimonio, según el texto bíblico tiene como propósito formar una sociedad, un lazo o una comunidad de crecimiento entre dos personas. En el proceso de crecimiento alcanzaremos cierto grado de realización y por lo tanto, de felicidad. Sin embargo, también en el crecimiento sufriremos retrosesos que nos producirán frustración, no obstante, sabemos que estamos para aprender el uno del otro, el uno con el otro y ambos con Dios. Cuando tenemos claro esto, no echamos una carga innecesaria sobre nuestra pareja.

En su punto más radical el matrimonio es concebido por la carta a los Efesios como ese espacio inigualable de santificación de los creyentes y por ello es valiosísimo para la vida cristiana.

Ser felices, no es algo que deberíamos buscar en el matrimonio sino ser compañeros de viaje con virtudes y defectos y con un amor real que va creciendo a medida que avanzamos en nuestro caminar.

Pablo Morales Arias

La manipulación de los falsos apóstoles

false_teacher3El apóstol Pablo en 2 de Corintios 10-12 habla de manera muy enfática sobre la desviación que la iglesia parece pasar en ese momento gracias a una serie de predicadores que se encuentran hospedándose en la iglesia y cuya predicación anuncia un Jesús diferente, un Espíritu diferente y un Evangelio diferente. Lo doctrinal, para Pablo no es secundario o accesorio como hoy algunos pretenden hacerlo ver. Lo doctrinal es la base sobre la cual acentuar nuestro accionar en fe.

Los predicadores que empiezan a seducir a los creyentes tienen una habilidad especial: su calidad oratoria. Por las veces que debe enfatizar, podemos notar que la iglesia relaciona buen discurso con buen mensaje. Pablo les advierte que la calidad de la exposición no vale de nada si lo que se dice no tiene nada que ver con el evangelio de Jesucristo.

Así pues, en el verso 20 del capítulo 11 nos da Pablo una especie de escalera de descenso hacia la manipulación religiosa por parte de estos pseudo-apóstoles. Son cinco pasos los que se dan y que amenazan llevar a la iglesia de la libertad en Cristo a la opresión de dichos líderes.

Predicadores legalistas (Si alguno os esclaviza)

Pablo da como primer paso hacia la opresión espiritual el estar dispuestos a aceptar predicadores que enfatizan el sometimiento a su autoridad por encima de cualquier cosa. Predicadores cuya exposición se enfoca casi exclusivamente en amenazas contra aquellos que se revelen contra su autoridad. Cada predicación guarda relación con la advertencia de que sólo a través de dicho predicador se puede encontrar la verdadera y pura revelación de Dios. Podemos hablar de dos tipos de amenaza:

  1. Lo que pasaría si los creyentes contradicen al líder

  2. Lo que pasaría si los creyentes se alejan del líder.

En el un caso, la amenaza es para obedecer todo lo que el pastor, profeta o apóstol determine que es lo cierto. El mero cuestionamiento recibe la condenación del mismo y la amenaza incluso del fuego eterno por su osadía.

wolf-in-sheeps-clothingEn el segundo caso, la amenaza va en el sentido del abandono de la iglesia. El creyente es forzado al convencimiento de que sólo en ese lugar puede hallar la verdad. La amenaza de maldiciones a quienes salen de la congregación hace más difícil dejar al grupo.

Frente a esto, no podemos dejar de recordar que Jesús mismo enfatizó: conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Además, el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas advierte: a libertad habéis sido llamados, sólo que no uséis la libertad como ocasión para el pecado. En ambos casos, y en la práctica del mismo apóstol Pablo, vemos que la libertad del creyente es valiosa. Pablo al hablar a los corintios, no se impone sino que poco a poco va dando más libertad a las iglesias para que se autogobiernen, cosa que los pseudoapóstoles no querían permitir.

Predicadores ambiciosos (si alguno os devora)

El segundo paso que se da en el descenso hacia la esclavitud lo caracteriza Pablo con la palabra katedsio que es precisamente la misma que usan los evangelios cuando Jesús habla de los escribas que devoran las casas de las viudas (Marcos 12:40). Estos falsos apóstoles buscaban obtener la mayor cantidad posible de dinero de sus feligreses. Su objetivo no es espiritual. Se valen de lo espiritual para extraer a los creyentes sus casas y todas sus pertenencias. Los creyentes que ya han considerado más relevante la palabra del falso apóstol de Cristo que la misma palabra de Cristo, se dejan convencer por sus timos. Creen en sus engaños y entregan sus posesiones a los astutos predicadores fraudulentos. Es muy fácil usar la Biblia y recortar trozos de la misma como argumento para persuadir a los creyentes de la necesidad de despojarse de sus bienes materiales para dejarlos al predicador que en ese momento, gracias a su crecimiento espiritual, está en capacidad de ejercer una sabia mayordomía de todo lo que los creyentes entregan. Con esta y muchas otras sutilezas engañan a los creyentes para devorar sus bienes. Si ya estamos en este escalón, es mejor salir huyendo antes que terminemos completamente timados por los ministros de Satanás que se han disfrazado de ministros de justicia (2 Cor 11:15).

EvangelioProsperidad

Predicadores manipuladores (si alguno se aprovecha de ustedes)

El tercer paso lo relaciona Pablo con la simple generalidad de ocasiones que toman los falsos apóstoles para aprovecharse de los creyentes. Desde trabajos mal remunerados, favores forzosos, ofrendas exageradas e incluso favores sexuales pueden llegar a incluirse en este ámbito. Pablo habla de aprovecharse de la docilidad de los discípulos que están dispuestos a obedecer por temor a represalias. En la medida en que los creyentes han ido descendiendo por esta escalera de sometimiento, cada vez más su voluntad se ido desintegrando hasta quedar a merced del falso maestro. El límite del abuso, no es ya marcado por el creyente sino por los apetitos del falso maestro. Es necesario caer en la cuenta de que todo esto nada tiene que ver con Jesucristo. Se trata simplemente de servidores del pecado que buscan personas oprimidas por su culpa o incapaces indagar en la Palabra de Dios para irlos ‘domesticando’ paulatinamente.

Predicadores con contacto directo con Dios (Si alguno se enaltece)

Los falsos predicadores tienden a considerarse exclusivos en su trato con Dios. Desde su manera de hablar (el Señor me dijo…, estaba hablando el otro día con Dios…, muchas de las cosas que Dios me ha dicho no están escritas en la Biblia) hasta la manera de actuar, los falsos apóstoles pretenden ser superiores a todos los demás creyentes y líderes eclesiales. En el caso de Corinto, los falsos apóstoles que se encuentran engañando a la iglesia se presentan como superiores al apóstol Pablo. La iglesia les debe un respeto mayor por tratarse de iluminados de orden superior en la escala apostólica.

El único objetivo de esta estrategia es eliminar a los rivales. Los falsos apóstoles, al presentarse como superiores a los demás logran que los creyentes consideren que nada de lo que otros ministros del Señor puedan decir sea aceptado pues el superapóstol que los dirige es muy superior a los demás. Así el lazo está casi completamente cerrado. Los creyentes no pueden dudar del falso maestro porque este es único y lo que otros digan por los mismos creyentes será rechazado. Es así como llegan a volverse esclavos de la herejía.

Contrario a esto, nuevamente, Jesús, nos llama a la libertad y no a la esclavitud. Pablo, al ver que hay disputas entre los cristianos gentiles y los cristianos judíos, no toma una decisión arbitraria, negando autoridad a los doce (que están a favor de los cristianos judíos) sino que realiza una reunión con ellos para llegar a acuerdos. Esto diferencia a los verdaderos apóstoles de los falsos. Los primeros buscan consensos y se disponen a servir mientras los segundos oprimen a los creyentes y sólo buscan ser servidos.

Predicadores que hacen uso de la violencia (si alguno os da de bofetadas)

El último paso que menciona Pablo es el de la violencia física y verbal. Los creyentes, incapaces ya de cuestionar a sus líderes, aceptan que los falsos apóstoles actúen con violencia contra ellos, tanto de manera física como verbal. La prepotencia y arrogancia de los falsos apóstoles se muestra en todo su esplendor mientras humillan y denigran a sus seguidores. Desde el desprecio de sus ofrendas, los gritos y los golpes pueden ser vistos entre quienes han llegado a este límite de opresión espiritual.

A lo largo de toda esta escalera es posible salir de esta falsa religiosidad que, de hecho, se convierte en idolatría del falso maestro. En todo momento podemos liberarnos de estas ataduras. Todas aquella maldiciones con que los creyentes son amenazados son meros ardides puestos para manipular. No permitamos que los ministros de Satanás tomen el lugar de Jesucristo y nos terminen llevando hacia un camino de dolor y falsedad. Salgamos en cuanto podamos y volvamos nuestros ojos al Dios único y verdadero, el Dios de amor y de libertad.