¿Toda enfermedad es producto del Diablo o un castigo de Dios?


Muy a menudo hemos escuchado que las enfermedades son castigo de parte de Dios como consecuencia de algún pecado que hemos cometido. En muchas iglesias incluso se predica diciendo que si estamos con enfermedad en nuestro cuerpo es debido a maldiciones que arrastramos por dejar entrar a Satanás en nuestras vidas. Esto hace que muchos creyentes añadan a la aflicción física que están padeciendo otra más de carácter espiritual producto de la culpa que les imponen otros creyentes.

Enfermedad

¿Qué dice la Biblia al respecto?

En los tiempos bíblicos esta manera de pensar era igualmente común. Muchas personas que creían en Dios estaban también convencidos de que Dios premiaba con salud a los justos y castigaba con enfermedad a los pecadores.

Un ejemplo de esto lo tenemos en el relato de la vida de Job. Los amigos de Job están sumamente convencidos de que si su amigo está en calamidad es debido a algún pecado oculto que no ha declarado a Dios y por el cual le ha venido toda serie de aflicciones. Así por ejemplo Elifaz le dice a Job en el capítulo cuatro, versos siete al nueve:

¡Detente a pensar! ¿Mueren los inocentes? ¿Cuándo han sido destruidos los justos? La experiencia me dice que los que siembran problemas y cultivan el mal, eso cosecharán. Un soplo de Dios los destruye y se desvanecen con una ráfaga de su enojo.

De igual manera el otro amigo de Job, Zofar, le reclama por la testarudez con la que se niega a aceptar que por causa de un pecado se encuentra pasando aflicción diciéndole en el capítulo once, versos cuatro al seis:

Tú afirmas: “Mis creencias son puras” y “estoy limpio a los ojos de Dios”. Si tan sólo Dios hablara; ¡si tan sólo te dijera lo que piensa! Si tan sólo te declarara los secretos de la sabiduría, porque la verdadera sabiduría no es un asunto sencillo. ¡Escucha! ¡Sin duda Dios te está castigando mucho menos de lo que mereces!

Y a lo largo de todo el libro de Job se expande el debate sobre porqué un hombre justo recibe tanto daño. Sus amigos pretenden demostrarle que es pecador y que por eso está siendo castigado y Job se mantiene en que no ha hecho nada digno de recibir tan terrible mal.

La idea que defienden los amigos de Job es la de que una enfermedad o una tribulación son productos de la maldad de los mismos hombres que las sufren. La idea que sale airosa en el libro de Job es que no siempre es así. En ocasiones la enfermedad y la aflicción no tienen una relación tan directa con el pecado.

De igual manera en el Evangelio de Juan en el capítulo nueve, verso uno en adelante dice:

Vio, al pasar, a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?

La idea que tienen los discípulos es que la ceguera de aquel hombre es producto del pecado. Esto está para ellos fuera de duda. La curiosidad de los discípulos más bien se encuentra en el sentido de si el pecado es de los padres y que debido a su pecado el niño nació ciego, o si el pecado es del niño cuando aún se hallaba en el seno materno.

jesus-cura-ciegoLos discípulos no escapan pues a esta manera de pensar según la cual la enfermedad de un hombre es producto directo de su pecado.

La respuesta de Jesús les saca de esa mentalidad:

Respondió Jesús: Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios

No es producto del pecado aquella enfermedad sino que es un instrumento en manos de Dios para enseñar a los hombres a glorificar a Dios. Jesús confronta directamente esta manera de pensar en este relato con sus palabras. Nos advierte sobre considerar toda enfermedad como producto del pecado o como obra de Satanás.

En otra ocasión también Jesús confronta esta manera de pensar. Se trata de una ocasión en la que llega un grupo que le llevan un rumor a Jesús acerca de unos galileos que habían sido asesinados y ofrecida su sangre en el altar de los sacrificios. En Lucas 13:1ss dice:

En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.

Los que traen la noticia parecen auto complacerse con la noticia suponiendo que se a ellos les pasó eso es porque ellos han sido malos y pecadores y por ello han recibido semejante castigo. Pero Jesús les responde de la siguiente manera:

Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Jesús pone el énfasis sobre la necesidad de arrepentimiento de todos pues todos pueden pasar esa tragedia, nadie está por encima de los demás como para decir que es mejor que los otros por no tener enfermedades o aflicciones.

Así también podemos ver que el apóstol Pablo menciona una enfermedad que lo obligó a pasar por la tierra de los gálatas. En el capítulo cuatro, verso 13 de Gálatas podemos ver esa alusión:

Pues vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio al principio;

De igual manera en Filipenses 2:27 se menciona la enfermedad de Epafrodito en los siguientes términos:

Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

De hecho lo poco que nos menciona Pablo de Epafrodito nos da una visión de este hombre muy positiva. No era malo, ni codicioso, ni desleal. De hecho es un hermano muy amado por toda la iglesia. La alusión hecha por Pablo a su enfermedad no permite ver que haya sido producto de algún pecado ni tampoco nos dice nada acerca de que Pablo haya reclamado sanidad para la vida de Epafrodito. Simplemente Dios en su misericordia permitió que se recuperara.

De igual manera se menciona la enfermedad de Trófimo en 2 Timoteo 4:20 y de la del mismo Timoteo en 1 Timoteo 5:23. Pablo dice como algo lógico en 2 Corintios 11:29 “¿Quién enferma y yo no enfermo?” Mostrando que la enfermedad no es algo que sólo pueda sucederles a los pecadores mas no más a los creyentes.

No nos erijamos en jueces de nuestros hermanos que se encuentran en enfermedad. Más bien oremos por ellos y si está en los planes de Dios, Él les dará la sanidad.

3 comentarios en “¿Toda enfermedad es producto del Diablo o un castigo de Dios?

  1. No hay nada como una buena interpretación de la Palabra de Dios, para sacarnos de errores o falsas creencias, este artículo me sirvió mucho, para entender mejor que Dios usa toda circunstancia para acercarnos a Él!

  2. Me gusta este artículo es más razonable; muchos dicen que la enfermedad es del diablo, no estoy con ese tipo de afirmaciones, uno se puede enfermar por los cambios climáticos, por los agentes contaminantes en el medio ambiente y por la vejez porque ya con los años empieza el deterioro de él cuerpo ya sea porque no tuvimos una vida saludable, porque nos cuidamos, etc.

    Entonces pregunto? Me enferme por los agentes contaminantes en el medio ambiente. Entonces es del diablo.

    Ahora en este último siglo hay mucho loco que no sabe lo que hablan y salen con cualquier disparate o barbaridad.

    Me gusta este enunciado
    Dios les bendiga

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s